|Crónica| Real Sociedad 1–1 FC Barcelona (2-3): ¡El Barça a la final!

La semifinal de la Supercopa de España jugada en el Nuevo Arcángel cordobés ha acabado con la victoria del FC Barcelona en los penaltis por 2-3. Después de un partido que duró 120 minutos y en el que cualquiera de los dos equipos podría haber ganado, los penaltis decidieron que el conjunto blaugrana sea el que juegue en La Cartuja el próximo domingo para jugarse el título de la Supercopa.

Alineaciones

Imanol Alguacil apostaba sobre seguro para salir al verde del Nuevo Arcángel en busca de la final de la Supercopa de España. Repitiendo el 1-4-3-3 que alineó en el Sánchez Pizjuán la pasada jornada liguera, el técnico vasco decidía sacar de inicio a Alexander Isak en la punta de lanza. Este estaría acompañado por Oyarzabal y Portu, con el objetivo de formar un tridente que inquietara a la defensa del FC Barcelona a través de velocidad y desborde.

La alineación titular txuri-urdin fue: Remiro, Gorosabel, Le Normand, Zubeldia, Monreal, Guevara, Merino, Portu, Guridi, Oyarzabal e Isak.

Del lado culé, Ronald Koeman confiaba también en el 1-4-3-3 para jugar la semifinal. Antes de que comenzara el partido se confirmaba una baja de vital relevancia en el equipo blaugrana. Leo Messi se caía de la convocatoria por unas molestias físicas. Como solución a la ausencia de su estrella, el técnico holandés sacaba como tridente ofensivo a Dembélé, Griezmann y Braithwaite. Mingueza ocupó la posición de lateral derecho.

El once del FC Barcelona fue: Ter Stegen, Mingueza, Araujo, Lenglet, Jordi Alba, Busquets, De Jong, Pedri, Dembélé, Martin Braithwaite y Griezmann.  

El partido

Comenzaba la semifinal de la Supercopa de España en el Nuevo Arcángel con dos equipos que presionaban alto. Como consecuencia, se antojaba que el partido iba a ser de mucho vértigo y de constantes golpes entre ambos contendientes. Parecía que la Real Sociedad salía con las ideas más claras que el FC Barcelona, y esto se materializó en varias oportunidades para los vascos en los primeros compases del partido. Del lado blaugrana, las internadas de Dembélé eran la única forma de generar cierto peligro en el área de Remiro. La Real llegaba al área de Ter Stegen con más peligro, y prueba de ello es que en el minuto 16 el guardameta alemán tuvo que sacar un mano a mano ante Isak.

En el minuto 28 llegaba la jugada más peligrosa de lo que iba de partido para el FC Barcelona en la cabeza de Braithwaite. Sin embargo, el testarazo del danés a centro de Mingueza se iba fuera por poco. Después de que el equipo de Alguacil controlara casi la primera media hora de encuentro, los culés, con Dembélé como líder, comenzaron a desperezarse y a generar peligro real. Fue a partir de entonces cuando el FC Barcelona comenzó a monopolizar el balón, dejando pocas opciones de ataque a su rival.

Como consecuencia, en el 38 Frenkie De Jong ponía por delante al equipo de Ronald Koeman. Después de una jugada combinativa, el esférico llegaba a Griezmann que se incorporaba por la banda izquierda con ventaja respecto a Gorosabel. El ariete francés encontraba a De Jong en el área, y el neerlandés lograba orientar a las redes un complejo remate de cabeza. De esta forma, los culés se ponían por delante en el marcador unos minutos antes del descanso, y a los txuri-urdin no les daba tiempo a reaccionar.

La segunda mitad comenzaba a un ritmo frenético, y con una presión muy alta por parte de los dos equipos. En el minuto 48, después de una gran jugada de la Real que logró salir tocando desde atrás, un balón lateral golpeaba a Frenkie De Jong en la mano. El mediocampista se encontraba en el área, y el colegiado del encuentro pitaba la pena máxima. Mikel Oyarzabal ponía el 1-1 en el 50 desde el punto de penalti. En la jugada posterior al tanto de los vascos, De Jong volvía a ser protagonista al caer en el interior del área de la Real. Sin embargo, el colegiado no pitaba penalti, pues Gorosabel logró adelantarse al holandés de forma limpia sin cometer falta.

La constante intención de buscar la portería contraria por parte de los dos equipos hizo que el partido se abriera y que la velocidad del juego aumentara exponencialmente. Durante gran parte de la segunda mitad, las jugadas defensivas de alto nivel y al límite pasaron a ser las protagonistas y las causantes de que el empate siguiera ondeando en el marcador.

Al minuto 75, el ritmo del partido se calmaba y las fuerzas se igualaban entre Real Sociedad y FC Barcelona. Pese a que ambos equipos lograban merodear el área rival amenazantemente, la realidad es que las jugadas no eran tan claras como lo fueron justo después del descanso. En los últimos minutos del tiempo reglamentario, las dos escuadras se notaban fatigadas y con falta de lucidez. Pese a no dejar de atacar y trabajar en ningún momento, ninguno de los contendientes logró ver puerta, y la semifinal se fue a la prórroga.

Después de una breve pausa, el choque se reiniciaba con varios cambios en los dos equipos. Justo al comenzar la prórroga (en el 93) un gran chut de Zaldua desde fuera del área exigía a Ter Stegen, que despejó con una gran intervención para evitar la remontada donostiarra. Unos minutos más tarde, el FC Barcelona tuvo un contragolpe claro para ponerse por delante, pero un tímido disparo de Dembé