El Madrid Femenino tumba al Athletic Club quitándole sus propias armas

El Real Madrid Femenino se presentó al Alfredo Di Stéfano con la misma consigna que había mantenido en los últimos encuentros: mantenerse a la caza de los puestos europeos. No ha sido tarea fácil, pero poco a poco, partido tras partido, Alberto Toril y sus jugadoras han podido encadenar una dinámica muy positiva.

Las cifras están a la vista y no dejan lugar a dudas. Desde la llegada del técnico andaluz han disputado once encuentros, ocho de ellos en el torneo local. Además, jugaron dos en Champions y uno en la Supercopa, con saldo de nueve victorias y dos derrotas, ambas contra el líder de la competición.

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El encuentro frente al Athletic Club abría la posibilidad de seguir recuperando puestos en la tabla. Las vascas sumaban 36 puntos y ocupaban el quinto lugar de la Primera Iberdrola. Las merengues apenas se encontraban a un punto por debajo, en el sexto puesto, y con tres partidos menos que sus rivales. Asimismo, el conjunto rojiblanco llegaba con balance de tres victorias y dos derrotas en sus últimas cinco apariciones.

Alberto Toril armó una convocatoria con 21 jugadoras. A partir de ahí, confeccionó su once inicial con: Misa, Kenti, Ivana, Rocío, Svava, Oroz, Kaci, Zornoza, Asllani, Esther y Athenea. El Athletic Club, en concreto Iturregi Sustatxa, ofreció una alineación con: Mariasun Quiñones, Oihane Hernández, Oihane Valdezate, Murua, Moraza, Itxaso, Oguiza, Azkona, Corres, Eunate, y Lucía García. Antes de comenzar el encuentro, las jugadoras de ambos equipos se tomaron un momento para recordar al pueblo ucraniano, con unas camisetas alusivas y el mensaje: “Todos con Ucrania”

El Athletic comenzó el partido con una presión alta que casi rinde sus frutos en las primeras de cambio. El Madrid no se quedaba atrás, y los compases iniciales del encuentro mostraban un enfrentamiento con mucho vértigo de ambos lados. Azkona se zafó de su marcadora en el minuto 3’, pero su remate no vio puerta. En la siguiente jugada, se juntaron Kaci y Asllani, pero la defensa vasca provocó el saque de esquina que Zornoza ejecutó sin mayores consecuencias.

Asllani se mostraba muy activa y, al minuto 10’, corrió todo el campo para presionar a la lateral derecha y forzar el saque de esquina. Tras el cobro, el Athletic se lanzó al contragolpe y Misa tuvo que salir a tres cuartos de cancha para solventar el ataque, no sin dificultades. Al 16’, una jugada similar y Misa despejó de cabeza. El conjunto vasco tenía una clara estrategia: presión alta, muy juntas en defensa para forzar el error merengue y, con balones largos, salir a la contra. El Madrid trataba de hacerse con la posesión y armar las jugadas desde el control del esférico. Sin embargo, no por ello renunciaba a la posibilidad del contragolpe, con Asllani y Athenea como puntas de lanza.

Esther apareció en ataque al 27’, tras una recuperación de balón del Madrid producto de la presión alta, pero Mariasun respondió con buenos reflejos. Era la primera ocasión que pescaba la andaluza con oportunidad clara de gol. Al filo de la media hora, Svava se fue al ataque, siendo esta la primera vez que lo hacía, pues estaba más concentrada en defensa. Su acción provocó el saque de esquina y, tal vez, lo más importante, es que pudo encontrarse con Esther. Este es un tema que fácilmente podría formar parte de la charla del descanso: la escasa subida de la danesa. Un cambio de estrategia que favorezca sus proyecciones se antojaba como prioritario. También el ingreso de una jugadora como Olga Carmona, pudiera ayudar a explotar un poco más la banda. Por el lado derecho, Kenti Robles sí se mostraba en ataque con cierta frecuencia.

Tan llamativa era esta diferencia, que cuando Svava se volvió a proyectar en ataque, por segunda vez en el partido, en concreto al minuto 38’, el peligro ofrecido fue más que evidente. Al final del primer tiempo, el Madrid dispuso de una de las opciones más claras para inaugurar el marcador. Ivana recuperó un balón y trazó un pase a Rocío que se había quedado, tras el cobro del saque de esquina, merodeando la portería contraria. La central logró conectarse con Esther, pero la andaluza no pudo rematar con comodidad.

El Athletic salió a la segunda mitad lanzado al ataque y, al 47’, Corres remató al larguero. Tres minutos después, una jugada personal de Asllani, con cambios de ritmo incluidos, no logró encontrar a Esther. El saque de esquina no tuvo consecuencias, pero el Madrid se quedó en ataque y forzó un nuevo córner. El cobro de Claudia Zornoza se paseó por todo el frente de ataque sin encontrar rematadora. Esas acciones le mostraron al conjunto vasco que las merengues no estaban dispuestas a dejarse intimidar por su arreón inicial. Al 53’, Esther probó un remate desde afuera del área que Quiñones detuvo en dos tiempos.  

Al 55’, un pase en profundidad de Zornoza encontró a Athenea que logró centrar al área, pero ni Asllani, ni Esther lograban rematar. El eje de ataque merengue se juntaba y la mejoría en esa faceta del juego se ponía de manifiesto. La cántabra intentó, en el 57’, su clásico golpeo que busca el vértice superior de la portería contraria, pero tampoco tuvo éxito.

La fase de los 60 minutos mostró un crecimiento en ataque por parte del Athletic. Sin embargo, en pleno dominio vasco, apareció Athenea para escaparse en velocidad por la izquierda. De nuevo, su pase al medio no encontró rematadora. Los cambios de Toril aún no aparecían, pero tal vez se extrañaban para buscar esa última conexión que no terminaba de aparecer. Finalmente, estos llegaron al 66’. Salieron Kosovare Asllani y Maite Oroz, para dar entrada a Teresa Abelleira y Nahikari García. Dos minutos después se retiró Corres y entró Peke en el Athletic Club.

Al 70’, llegó el premio. Con una presión alta masiva, hasta con cuatro jugadoras merengues cortando las líneas de pase, apareció el error rojiblanco y Athenea consiguió la anotación. Llamativa fue la fuerza y la presión mostrada por la cántabra, que se hizo gigante para aguantar las embestidas. En el 77’, Nahikari cayó en el área cuando se disponía a rematar. Sin embargo, el arbitraje no consideró falta, bajo el rugido del Di Stéfano que mostraba su desacuerdo. Mariana y Arana entraron, en el 79’, sustituyendo a Eunate y Oguiza.

El Madrid no renunciaba al ataque, el Athletic rayaba en la desesperación buscando la igualdad. En medio del caos, Athenea por la izquierda y Kenti por derecha, mostraban que el segundo era posible. Así fue, en el 88’, cuando la ‘reina de las asistencias’, Claudia Zornoza, metió un pase a Nahikari que levantó el balón con maestría. Teresa también lo tuvo después a pase de Athenea. Poco más ocurrió, pues Toril aprovechó para meter tres cambios simultáneos y jugar con el reloj. Salieron Ivana, Kenti y Esther, para que ingresaran Lucía, Claudia y Olga, esta última con mascarilla de protección, producto del golpe sufrido en el partido anterior de Copa.

Una victoria muy trabajada del Real Madrid que le arrebata el quinto lugar de la clasificación al Athletic. Las merengues demostraron que tienen variantes y que saben trabajar desde la posesión, pero que no temen a ponerse el mono de trabajo y practicar una férrea defensa desde la presión alta. Un arma que también intentó el Athletic desde el minuto uno, conforme con su impronta, pero que fueron las merengues quienes la hicieron efectiva. La imagen del equipo desde la llegada de Toril es otra y, si quedaban dudas, hoy se disiparon. Europa está más cerca.

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