El Madrid Femenino continúa a toda máquina y derrota a la Real Sociedad

Hace apenas unos días, el fin de semana pasado, concretamente el sábado 29, el Real Madrid Femenino retornaba al campeonato local. Después de más de un mes de parón involuntario, provocado por los brotes de COVID-19, Alberto Toril y sus jugadoras estaban expectantes por el retorno. El regreso no pudo ser mejor, con un triunfo por tres goles a uno, con remontada incluida ante el Sevilla. Una victoria que trajo consigo el añadido de ser frente a un rival directo en los puestos superiores de la tabla.

Ahora, tocaba el turno frente a otro de los equipos que se ubicaba por encima del Madrid en la clasificación. La Real Sociedad se presentó en el segundo puesto de la clasificación, con dos partidos más y una diferencia considerable en puntos. Cuarenta y tres unidades para el conjunto vasco, frente a veintiséis de las merengues. Sin embargo, lo que menos importaba era la diferencia matemática. Había que seguir descontando, sin importar el rival, para acercarse a los puestos europeos. 

Hay que reconocer que, desde que Alberto Toril tomó las riendas del equipo, la mejoría en juego ha sido notable. Nada que discutirle al anterior entrenador David Aznar por los logros conseguidos en la pasada campaña, la primera del club en su historia bajo el escudo del Real Madrid. Sin embargo, el inicio de esta, apartando el tema de la clasificación en Champions, dejó mucho que desear.

Los resultados también han acompañado al equipo, tras la llegada del entrenador andaluz. Ocho  encuentros, con seis victorias y dos derrotas, ambas contra el Barcelona, un equipo con mucho más recorrido en las distintas competiciones. Sin embargo, a pesar de la diferencia en cuanto a trayectoria, las jugadoras no deslucieron y demostraron que están en el camino correcto para seguir aspirando a grandes cosas.   

Para este partido, Toril armó una convocatoria integrada por 20 jugadoras, con la notable ausencia de Claudia Zornoza, sancionada por acumulación de tarjetas amarillas. La madrileña lidera el renglón de asistencias y su influencia en el juego es considerable. A partir de dicha lista, el once inicial quedó conformado por: Misa, Kenti, Teresa, Peter, Ivana, Kaci, Oroz, Esther, Marta Cardona, Møller y Svava. En resumen, tres cambios con respecto a la alineación frente al Sevilla, uno de ellos forzado por la sanción mencionada. Entraron como titulares Esther, Cardona y Teresa en lugar de Zornoza, Athenea y Olga.

Con ambos equipos todavía estudiándose mutuamente, Esther González aprovechó un error garrafal en defensa del conjunto vasco e inauguró el marcador. Un comienzo soñado para el Madrid en un campo de los más difíciles del torneo. Algunos minutos tardó en reaccionar la Real Sociedad y cerca del primer cuarto de hora consiguió una falta al borde del área grande. La sanción generó dudas pues parecía que previamente hubo una mano del combinado atacante. El cobro no tuvo consecuencias.

Las donostiarras poco a poco se apoderaban del control del juego y ensayaban disparos desde afuera del área. Por su parte, las merengues se cerraban en defensa buscando una salida rápida al contragolpe. En el 22’, una nueva falta al borde del área provocó zozobra en el arco defendido por Misa, principalmente en la segunda jugada. El asedio vasco continuó con el saque de esquina, hasta que finalmente el balón salió afuera y el Madrid se tomó un respiro. Al 25’, tras un robo de balón, Svava consiguió un córner a favor. El cobro se paseó frente al arco, aunque sin consecuencias en el marcador.

Poco a poco, al filo de la media hora, el Madrid equilibró un poco más las acciones. Presiones altas y concentración para llevar a cabo robos de balón en defensa fueron las recetas. Si bien es cierto, el peligro generado en arco contrario era poco, lograban mantener el balón un poco más lejos de los predios de Misa. En el 34’, un contragolpe rapidísimo encontró a Møller que se marchó a toda velocidad, pero su disparo se fue desviado por muy poco. Dos minutos después, el peligro corrió a cargo de las blanquiazules, pero el balón recorrió todo el frente del arco sin encontrar rematadora.

En el 38’, Kenti Robles se lució en defensa cortando un avance contrario muy prometedor. Toda la línea defensiva lucía muy aplicada cada vez que le tocaba proteger su arco. La acción pareció levantar de nuevo a las merengues, hoy de índigo al lucir su segunda equipación. La siguiente jugada fue un saque de esquina a favor, que Svava se encargó de colgar en el área, aunque sin mayor peligro. Ante la ausencia de Zornoza, la danesa se encargaba de los cobros y se multiplicaba en defensa y ataque. A pesar de ser apenas su segundo partido, lucía muy compenetrada con sus compañeras y recorría incansablemente todo el terreno de juego.

Un minuto de añadido no cambió la pizarra y el Madrid se iba al descanso mandando en el marcador. Un primer tiempo intenso, con acciones de peligro de lado y lado, donde las merengues supieron aprovechar su oportunidad.

El segundo tiempo mostró al Madrid con las líneas un poco más adelantadas y, a los dos minutos, ya tuvieron su primer saque de esquina. El cobro de Svava fue aprovechado por Esther que, de cabeza, anotó el segundo del partido y de su cuenta personal. Un comienzo idéntico al de la primera mitad, con la misma protagonista. En el 53’, Asllani ingresó en lugar de Marta Cardona, que salió del campo a toda velocidad como si el resultado parcial fuese al revés. Una muestra de que estas jugadoras van a por todas. Tres minutos después, la sueca consiguió una falta al borde del área. Teresa y Svava se plantaron frente al balón, pero finalmente la danesa se encargó del cobro. Ya no cabía duda acerca de quién estaba tomando el testigo de Zornoza en este encuentro.

Al 58’, la recién ingresada Asllani aprovechó un nuevo error en defensa y anidó el tercero, ante el desconcierto donostiarra. El que piense que el conjunto blanquiazul se rindió, se equivoca por completo. Haciendo gala de pundonor, se fueron hacia adelante tratando de buscar el descuento. El Madrid apretó los dientes y siguió tan aplicado en defensa, como lo había estado desde el comienzo, pero sin renunciar al ataque. Si el primer tiempo había sido frenético, el segundo no se quedaba atrás y, al 65’, finalmente Franssi anotaba el descuento.

El Madrid trataba de hacerse con la posesión para desgastar a la Real Sociedad, pero no era tarea fácil. En el 72’, Kaci vio la amarilla por una falta cometida en la frontal del área. El cobro hizo lucir a Misa, que envió el balón al saque de esquina. Al 77’, estuvieron a punto de conseguir el segundo, pero la rápida acción de la canaria, completada por la defensa, lo evitó. La sombra del cansancio, por el esfuerzo realizado y el período de inactividad se asomaba en Zubieta. Toril lo leyó claramente y sacó a Møller y Oroz para dar entrada a Athenea y Olga. Dos gacelas para explotar la velocidad en las bandas y tratar de recuperar el control del juego.

Los cambios surtieron su efecto. En el 84’, Olga se escapó por la banda, pero Asllani no logró enganchar el balón para el remate. Aunque no lograron anotar en la acción, la declaración de intenciones era también importante, para tratar de amilanar a las blanquiazules. Los minutos corrían y los ochenta se jugaban como si fuese el primer cuarto de hora. En el 87’, Toril sacó a Teresa y Kenti, para dar entrada a Claudia y Lucía, y refrescar así su línea defensiva.  Esther vio la amarilla al filo de los 90’, tras botar el balón por la banda.

Cinco minutos de añadido no movieron el marcador, aunque las donostiarras estrellaron dos veces el balón al palo. Las merengues también tuvieron su oportunidad, pero Asllani no logró rematar. No cabe duda de que el Real Madrid está de vuelta. Hasta este encuentro, la Real Sociedad exhibía un récord impresionante de 15 triunfos, un empate y apenas dos derrotas en sus 18 encuentros. Sin embargo, a las jugadoras de Toril poco pareció importarles y con inteligencia y buen juego se llevaron los tres puntos. La diferencia todavía es importante, pero que nadie dude que este Madrid va a por todas.

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