Rüdiger: “Nunca diré que no a un técnico, soy hombre de equipo”

Es completamente cierto que los dos fichajes del Real Madrid para la presente temporada cayeron con el pie derecho. Sin embargo, las circunstancias han llevado a que Antonio Rüdiger tenga, desde muy temprano, una conexión especial con el aficionado.

Por un lado, está esa mezcla de locura y buen rollo que proyecta en cada oportunidad y que él no oculta. Hace apenas un par de meses aseveraba: “En el Madrid ya saben que estoy absolutamente loco”. Luego, por el otro, hace un mes se partía la cara, literalmente, para conseguir un valiosísimo empate contra el Shakhtar. Juntemos todos estos ingredientes y tenemos a un Rüdiger que pareciera llevar toda su carrera en el club merengue.

Precisamente, de cómo siente su relación con el aficionado del Real Madrid habló en una entrevista con el diario AS: “Está siendo estupenda. Creo que todo cambió para mí con el gol que marqué al Shakhtar, con la brecha abierta y todo lo que pasó. En ese momento la gente se dio cuenta, sólo un poco, de quién soy. Eso es lo que sostiene al club, cuando los madridistas cantan que nunca hay que rendirse… ‘Hasta el final’ (dice en perfecto español). Me abro la cabeza por el equipo, ese es quién soy yo. Y eso es sólo una pequeña parte de lo que está por venir”.

Ahondando en su llegada al equipo, Rüdiger manifestó: “Simplemente, pensé que el Real Madrid era algo que nunca me sucedería. No entraba en mi cabeza. Estaba increíblemente bien en el Chelsea. Y cuando al final te das cuenta de que el Madrid te quiere, dices: ¡Uau! De repente, cuando vienes, todo es grande, todo es espectacular”. Y del interés del Barcelona, apuntó: “Tocaron a mi puerta, lo hicieron. Pero, para mí no fue una posibilidad. Como le dije antes, el Madrid para mí ni siquiera era un sueño porque parecía algo inalcanzable. Si mira los nombres que han jugado aquí; Zidane, Ronaldo, Cristiano… Tener la posibilidad de jugar con Modrić, Kroos o Benzema… Era difícil decir que no”.

Eso sí, Rüdiger no olvida sus orígenes, en Berlín, concretamente en el barrio de Neukölln, y cómo influyeron en lo que es hoy en día. Al respecto, comentó: “En casa éramos seis hermanos y no había mucho dinero. Y fuera, en las calles, era una zona muy dura, había muchos refugiados viviendo allí. Para mí, cuando era pequeño, luchar o pelearme en la calle era algo normal. Simplemente, era lo normal. Al final, de donde yo vengo, sólo sobrevive el más fuerte. Es así. Y eso es lo que soy hoy en día. Abandonar no está en mi ADN, no está en mi mente. ¡Mi madre me llama soldado por esta razón! Y hoy todavía soy así, muy cabezota. No me gusta perder. Me cuesta aceptarlo”.

Si bien es cierto, Rüdiger se define a sí mismo como “cabezota”, que nadie se equivoque con respecto a su visión de la profesión. El alemán dejó muy en claro su filosofía: “Donde me siento más cómodo, es como central, por supuesto. Pero, yo soy un jugador que nunca dirá no a un entrenador que le pide jugar como lateral derecho o izquierdo. Nunca diré ‘no’, porque mi principal objetivo es ayudar al equipo. Soy un hombre de equipo, pero creo que todos saben que doy lo mejor como central”.

Y de su entrenador, Carlo Ancelotti, habla con admiración: “Me siento respetado y aceptado y, por mi parte, es recíproco. Viene a hablar y hace bromas… Eso es bueno. Pero yo no creo tampoco que todos los días haya algo de lo que hablar. Y ahí es donde se ve su experiencia. Él sabe cuándo ha de venir, el momento exacto. Él sabe cuándo venir a hablarte. Y tú dices: ‘¡Oh, eso es justo lo que yo necesitaba!’. Eso es lo que le convierte en el mejor”.

De todo lo hablado, la conclusión que podemos sacar es que estamos en presencia de un jugador comprometido con su club, entrenador, compañeros y afición. No se trata solo de su calidad técnica, que es indiscutible, sino que aporta esa chispa tan necesaria en los vestuarios, además de una gran entrega por su profesión. Si la salud le acompaña y las lesiones le respetan, de seguro Rüdiger nos va a regalar una gran cantidad de anécdotas interesantes. No en vano, tiene toda la pinta de estar llamado a dejar su huella en el Real Madrid.

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