Crónica| Cádiz 1-1 Real Madrid: Lunin se doctora en el Nuevo Mirandilla

Partido disputado en la tarde del domingo quince de mayo de 2022, a las 19:30h, en el estadio Nuevo Mirandilla, correspondiente a la trigésima séptima Jornada de LaLiga, entre el Cádiz y el Real Madrid. El encuentro fue dirigido por el árbitro Antonio Mateu Lahoz, con el apoyo en el VAR del colegiado José Luis González González.

Alineaciones:

El Cádiz, bajo el mando del técnico español nacido en Hospitalet de Llobregat, Sergio González, y con las bajas de Haroyan, Perea, San Emeterio y Alejo, por lesión, viajó con una convocatoria de 23 jugadores. Además, presentó a Ledesma y Akapo en condición de apercibidos. A partir de ahí, el once inicial quedó integrado por   Ledesma, Akapo, Fali, Luis Hernández, Espino, Alcaraz, Álex Fernández, Sobrino, Idrissi, Lucas Pérez y Negredo.

Con la dirección del entrenador italiano, Carlo Ancelotti, el Madrid presentó una lista de 20 jugadores, que incluyó a los canteranos Mario Gila y Latasa, además de los porteros Fuidias y Diego. De la misma, estuvieron ausentes Alaba, Marcelo, Isco, Bale, Jović, Benzema, Vinícius y Courtois. Los tres últimos,  disfrutaron del descanso concedido por su técnico. Además, Luka Modrić cumplió su partido de suspensión, tras llegar a la quinta amarilla en la pasada jornada. En condición de alerta, por acumulación de cartulinas, se presentaron Toni Kroos, Eduardo Camavinga y Ferland Mendy. Finalmente, Carletto decidió salir de inicio con Lunin, Lucas Vázquez, Vallejo, Militão, Nacho, Casemiro, Kroos, Valverde, Rodrygo, Mariano y Asensio.

El último enfrentamiento entre ambos conjuntos tuvo lugar en la primera vuelta, concretamente en el mes de diciembre. Dicho cotejo culminó con empate a cero y marcó el único ‘lunar’ en el magnífico resultado obtenido, durante los dos últimos meses del 2021, por parte del conjunto merengue. De hecho, buena parte del campeonato local obtenido se gestó en ese período, donde derrotaron a todos sus perseguidores inmediatos. La estadística general muestra que, de 30 partidos disputados, los merengues han salido airosos en 22 de ellos, con apenas cuatro empates y cuatro derrotas. Para los locales, puntuar era una prioridad para poder eludir el descenso de la categoría.

 El partido:

Quiso la diosa Fortuna que los hermanos Fernández, Álex y Nacho, ostentaran el brazalete de capitán y se enfrentaran en este importante duelo, para la permanencia del Cádiz. Al igual que en el pasado encuentro, frente al Levante, el Cádiz realizó el ‘pasillo’ para homenajear al reciente campeón de LaLiga.

Nada más ponerse en movimiento el balón y sin ni siquiera llegar al minuto de juego, Akapo realizó un disparo a puerta, que salió afuera por poco. El Madrid tardó poco en responder y ¡de qué manera! Al 5’, Rodrygo se marchó en velocidad por la banda izquierda y dejó atrás a cuanto marcador se le interpuso. El brasileño se metió en el área, donde se zafó de los rivales que le quedaban y le regaló el balón a Mariano, que solo tuvo que empujarla.

El Cádiz adelantó sus líneas y presionaba la salida merengue. Sin embargo, no lograba generar gran peligro y se exponía a los contragolpes. Al 11’, Valverde se zafó de la presión y condujo en velocidad desde el territorio de Lunin. Cuando se acercaba al área grande filtró el pase a Asensio, pero el remate del mallorquín fue controlado por Ledesma. Dos minutos después, era Negredo el que se iba, pero su pase al medio fue interceptado por Nacho. Lucas Pérez lo intentaba un minuto más tarde, pero esta vez Casemiro se ocupaba del corte.

La necesidad del Cádiz y la tranquilidad del Madrid provocaban un partido muy alegre, de ida y vuelta. Cuando el reloj se acercaba a los 20 minutos, los merengues disfrutaron por un rato del control del balón, que desencadenó en un remate de Valverde desde afuera del área. El uruguayo no se lo pensaba mucho para lanzar a puerta, tal y como sucedió en el partido anterior contra Levante. Tres palos en ese entonces, le impidieron ver puerta y no parecía dispuesto a extender mucho más la sequía.

En el 23’, Nacho cerró, en el último suspiro, lo que iba a ser un disparo de Negredo cuando estaba solo frente al arco. Cinco minutos después, se detuvo el partido para la ya clásica pausa de hidratación. Al reanudarse las acciones, Mariano lo intentó desde afuera del área, con pierna zurda, pero su remate salió afuera, aunque por poco. Poco después, Rodrygo aplicó la misma receta, con idéntico resultado y la única variante quedó a cargo de la pierna utilizada. Espino derribó al brasileño, en el 34’, con una patada de espanto. Fiel a su costumbre, Mateu Lahoz prefirió la advertencia a la tarjeta, cuando las palabras sobraban.

Comenzando al 35’, tres minutos donde el Cádiz hizo de todo. Primero, un paradón de Lunin, ante disparo de Idrissi. Un minuto después, un misil de Sobrino, después de un rechace defectuoso de Militão, batía al ucraniano y conseguía el empate. El balón golpeaba el travesaño y luego se adentraba en la portería. En la reanudación, nueva acción del guardameta merengue para salvar a su equipo, tras un entrevero en el área.

El principal decidió mostrar la amarilla, en el 42’, al autor del gol gaditano, por agarrón sobre Toni Kroos. Tal vez era el que menos merecía, pero es lo que tiene Mateu que, a cuenta de esperar para sacar la primera, va dejando consecuencias en el camino, por no llamarlas de otra manera. Tres minutos de añadido solo mostraron la escapada no aprovechada por Lucas Pérez, tras un resbalón de Militão.

Un primer tiempo con mayores acciones de peligro por parte del Cádiz, producto de la necesidad de puntuar. El Madrid, con buenos pasajes, tuvo sus oportunidades, pero faltó un poco más de puntería. La posesión fue merengue, con el 64%. Por su parte, los remates fueron liderados por el Cádiz, doce a siete, con cuatro de ellos bajo los tres palos, por apenas dos de los visitantes.

La segunda mitad comenzó con una tarjeta temprana para Nacho, producto del derribo de Sobrino. El Cádiz presionaba, tratando de aumentar el marcador. Casemiro lo intentó desde afuera, en el 50’, sin éxito.

El Madrid, a nivel de jugadores, mostraba dos casos a tener en cuenta. Uno era Militão, por su bajo momento de forma que quedó evidenciado en gol del empate y en varios pasajes del encuentro. El otro era Marco Asensio. Continúa siendo evidente su poco protagonismo al salir de titular, mientras que de revulsivo es otra cosa muy diferente. Aparte, está el tema de su irregularidad y no cabe duda de que Rodrygo le había pasado de largo en su accionar. Si Ancelotti comenzó alternándolos, el cierre de campaña certificó que el brasileño no tiene rival en la banda.

Al 59’, Mateu marcó un penal de Lunin a Negredo, con demasiadas dudas acerca de su validez. La justicia divina hizo su aparición en el Nuevo Mirandilla y el ucraniano detuvo el cobro del exmadridista. El contragolpe generó un saque de esquina, favorable al Madrid, cuando Asensio podía haber hecho algo más en su remate.

Ancelotti realizó tres cambios, en el 64’. Sacó a Rodrygo, Vallejo y Valverde. En su lugar, entraron Hazard, Carvajal y Ceballos. Se vislumbraban 25 minutos muy interesantes, para conocer en qué estado de forma se presentaba el belga, jugando ya sin la placa de titanio que tenía en su tobillo.

Un contragolpe, al 66’, con remate final de Negredo, fue abortado por Lunin. El exmerengue iba a soñar con el ucraniano que no se mostraba dispuesto a permitirle libertades. La siguiente jugada correspondió a los visitantes, con nuevo remate fallido de Asensio. Al 69’, de nuevo el guardameta del Madrid volaba para evitar la anotación del mismo delantero. A estas alturas, ya vestía la casaca de héroe en el Nuevo Mirandilla.

Álex Fernández salió, al 70’, y en su lugar ingresó José Mari. Hazard vio la tarjeta, en el 73’, por falta sobre Akapo. El lateral no se recuperó y fue sustituido por Iza. El cobro de Lucas Pérez se estrelló en la barrera. En el 77’, se paró de nuevo el encuentro para una pausa de hidratación. Negredo fue sancionado, en el 80’, al pisar a Casemiro. Carletto aprovechó para ingresar al canterano Latasa, en lugar de Mariano.

El recién ingresado, del lado gaditano, vio la amarilla por falta sobre Hazard. En la siguiente acción, Mateu decidió perdonar a Sobrino, tras su derribo a Lucas Vázquez. De haberlo sancionado, habría tenido que marcharse del terreno de juego. En su lugar, Alcaraz si la vio en el 85’, por derribar a Hazard.

Entró Choco Lozano, en lugar de Lucas Pérez, al 86’. Mateu también le mostraba la cartulina a Luis Hernández un minuto después y se lanzaba al banquillo del Cádiz para seguir con el festival tarjetero. Seis minutos de añadido enseñaron a Hazard limpiando rivales y habilitando a Ceballos. El disparo del utrerano fue repelido, en el último momento, por Ledesma. Latasa remató afuera, de cabeza, el cobro del saque de esquina y mostraba su poderío aéreo.  

El protagonismo de Mateu Lahoz no conocía de límites y pitó una falta, hombro con hombro, de Militão. Los del Cádiz se quedaron en el área, Lunin sacó el balón y Carvajal se vio envuelto en un entrevero. El principal pidió el balón y el desconcierto invadía a todos. No se sabía si el partido había finalizado, o se revisaba la acción. Al final, se dejó todo como estaba y ambos combatientes firmaban el armisticio. Un partido de esos que puede catalogarse como loco. El héroe fue Lunin, felicitado por Cortois, a través de sus redes sociales, en el transcurso de las acciones. En contraparte, un buscador de protagonismo a la desesperada, Mateu Lahoz. Para el Madrid, de nuevo, lo mejor fue terminar sin bajas. Un solo ‘entrenamiento’ más, contra el Betis, y llegará el partido de la temporada, donde irán por la Champions catorce.   

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