Los fantasmas empiezan a abrirse hueco en el Getafe

No está pasando por su mejor momento como técnico José Bordalás. Desde su llegada al Getafe hace cuatro años, el alicantino ha ido asumiendo galones para llevar al equipo a lo más alto.

En su primer curso agarró a un cuadro que iba a la deriva y consiguió llevarlo a la fase de ascenso a Primera, para finalmente regresar a la máxima categoría esa misma campaña.

Se quedó a las puertas de la Europa League con mucho mérito en la siguiente temporada y tocó techo una después, cuando metió a su combinado en esta aclamada competición y se quedó a tan solo dos puntos de alcanzar la Champions League, toda una hazaña.

Esa temporada fue sencillamente espectacular tanto en Liga, donde el equipo era un auténtico fortín en el Coliseum, como en Europa, donde apenas concedió puntos y consiguió clasificarse para la próxima ronda con grandes expectativas. El cuadro azulón enamoraba en Europa y Bordalás se abría hueco entre los grandes entrenadores del momento.

Pero el sueño madrileño terminó en octavos de final, donde cayó dignamente ante el todopoderoso Inter. Poco se podía reprochar al equipo y entrenador. Desde entonces, todo son malas noticias para un equipo que no consiguió volver a alzar el vuelo.

Su deseo de volver a entrar en Europa quedó frustrado esa campaña por un Granada que cogió el relevo como nuevo equipo revelación y consiguió el séptimo puesto que llevaba a los rojiblancos a los play offs. En Getafe valoraron el octavo puesto como insuficiente, ya que el equipo no tendría nada por lo que luchar en la presente campaña.

Y puede que eso haya afectado al rendimiento general del combinado madrileño, que no acaba de encontrarse este año y no para de acusar sus diversos problemas con duras derrotas que cada vez lo dejan más alejado de su principal objetivo, la zona europea.

Probablemente esté viviendo Bordalás su peor momento desde que es entrenador de este equipo. La afición confía ciegamente en él y de momento no está en el punto de mira, pero los resultados no llegan y los fantasmas empiezan a revolotear en el Alfonso Pérez.

El partido ante el Sevilla se marcó en rojo en el calendario como punto de inflexión para volver a coger confianza, pero el equipo fracasó estrepitosamente dejando escapar nuevamente la victoria en su estadio. Un solitario gol Etxeita en propia puerta dio el triunfo visitante y agrandó la crisis local.

Actualmente, el conjunto azulón marcha 16º en la clasificación a tan sólo dos puntos del descenso, pero también a cinco de Europa.

Ya saben, La Liga probablemente tiene la clasificación más atípica de los últimos años, la más anómala de las grandes ligas, por lo que el Getafe puede agarrarse a esos pocos puntos que lo separan de lo más alto para no encender las alarmas.

El técnico de Alicante ha hecho alusión en su última rueda de prensa a la Copa del Rey, declarando que »Todos los años hay sorpresas en esta competición», y no quieren ser ellos los conejillos de indias este año, como lo fueron el anterior Sevilla y Villarreal.

Preocupado ante los malos resultados en la Liga, se espera que no haya un nuevo traspié en Copa y enfrenten el partido contra el Anaitasuna como un mero trámite.

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