El Real Madrid Femenino arrasa con el Sturm Graz en la UWCL

Después de cerrar una pretemporada, por demás exitosa, llegó el turno de los partidos oficiales. La semifinal de la primera ronda de la Fase Previa de la Champions era el primer obstáculo a vencer para el Real Madrid Femenino. El escenario, el Alfredo Di Stéfano y, el oponente, el Sturm Graz. En la otra llave, se enfrentaban, en el mismo horario, 21:00h, el Manchester City y el Tomiris-Turan.

Por parte del Real Madrid, cuatro fueron los partidos de preparación. Todos se saldaron con victoria y, apenas, recibieron un gol en contra. En contraparte, marcaron ocho, además de ser beneficiados por uno más en propia puerta. Caroline Weir se estrenó como goleadora y, con tres anotaciones, fue la máxima artillera. Esther González le siguió con otros dos y, cerraron la lista, Nahikari, Kathellen y Rocío. Las víctimas fueron Osasuna, por uno a tres y, luego, la Real Sociedad, cero a tres, para conquistar la primera edición de la Copa Sentimiento. De ahí, hicieron maletas para desplazarse a Praga, capital de la República Checa. Allá, derrotaron al Slavia Praga, por cero a dos y al Sparta, donde les valió el autogol mencionado.

Alberto Toril no desperdició la oportunidad para darle minutos a casi toda su plantilla en los partidos de preparación. Solo Maite Oroz y Claudia Florentino se quedaron sin ver acción. Los cuatro recientes fichajes no defraudaron, jugaron muy bien, se compenetraron perfectamente con sus compañeras y dos de ellas dijeron presente en el marcador. Además, las canteranas Carla Camacho, Paula Partido, Sofía Fuente y María San Julián (Pichi), pudieron mostrar sus aptitudes sobre el césped.

El técnico andaluz llevó, al Di Stéfano, una convocatoria con 23 jugadoras. Todas las canteranas que participaron en la pretemporada, excepto Pichi, fueron incluidas en la lista. A partir de ahí, su once inicial quedó conformado por: Misa, Kenti, Ivana, Kathellen, Olga, Toletti, Zornoza, Weir, Feller, Esther y Athenea.

En la otra orilla, el conjunto austríaco, el Sturm Graz, con la dirección del entrenador Christian Lang, presentó una lista con 22 convocadas. Su once de arranque quedó integrado por: Sherif, Kirschstein, Magerl, Grossgasteiger, Croatto, Malle, Maierhofer, Matuschewski, Wirnsbesger, Schasching y Andrea Glibo

Tras el pitido de la árbitra Aleksandra Česen, natural de Eslovenia, se dio inicio a las acciones. Con el Madrid dominando desde el primer momento, Olga conseguía el primer saque de esquina, al 3’. Ocurrió tras un centro que se fue envenenando y que Sherif debió sacar, no sin apuros. Zornoza lo intentó, desde afuera del área, un minuto más tarde, con una nueva intervención de la portera rival.

La tónica mostrada por el Real Madrid, en la pretemporada, practicando la presión alta, continuaba presente y dando sus frutos. La recuperación de balones en campo contrario, les permitía controlar el juego desde el primer momento. Así, llegó una nueva ocasión, en el 11’, cuando se combinaron Esther y Weir, con remate final de la escocesa. Su disparo se marchó afuera, por muy poco. Sin embargo, las merengues no cesaron en su búsqueda para romper la valla contraria y, al 15’, Esther decía presente. Una combinación entre Weir y Athenea, con asistencia de la cántabra, centrando al área, para que la andaluza rematara de cabeza fue la vía. El conjunto blanco lograba ponerse al frente en la pizarra.

Zornoza lo seguía intentando desde afuera del área y, al 25’, casi obtuvo su premio. Un par de minutos más tarde, Weir se encargó del cobro de una falta, cerca del área grande y su disparo se marchó rozando el travesaño. El Real Madrid buscaba el gol de la tranquilidad, pero éste no terminaba de llegar, a pesar del dominio mostrado. Finalmente, al 36’, Naomie Feller se encargó de conseguir esa ansiada anotación. Se inició con la recuperación de Weir, continuó con la habilitación a Esther que se sacudió a su marcadora, para servir un balón al medio que la francesa no desaprovechó. Nuevamente, los recientes fichajes del club daban de qué hablar, en el juego y en la pizarra.

Al 40’, Esther reventaba el travesaño y el marcador no se movió más, en los primeros cuarenta y cinco minutos de juego. Un resultado parcial de dos a cero, que lució muy corto para todo lo visto. No es exagerado aseverar que todas las acciones transcurrieron en campo austríaco y que Misa fue una espectadora.

Alberto Toril movió su banquillo para iniciar la segunda mitad del encuentro. Salieron Naomie Feller y Sandie Toletti. En su lugar, ingresaron Sofie Svava y Teresa Abelleira. La danesa se ubicó en el lateral izquierdo y Olga Carmona adelantó su posición en la misma banda. Por su parte, la gallega se colocó como pivote defensivo. La lateral zurda, recién incorporada al césped, tardó tres minutos en colocar un balón filtrado a Esther, que, por muy poco, no significó su doblete.

Athenea se resbaló, al  50’, pero el balón no le duró ni diez segundos a las austríacas. Esa fue la tónica de la pretemporada, la de la primera mitad y seguía presente en el Di Stéfano. Un minuto después, Kenti se fue por su banda, centró al área y encontró a Esther que, nuevamente de cabeza, conseguía su doblete. Weir probó a Sherif, otra vez, al 56’, y la escocesa ya se merecía su gol desde hace tiempo.

Zornoza salió, al 58’, y Maite Oroz entró para buscar esos minutos que no pudo tener en la pretemporada, debido a situaciones físicas. Como era previsible, visto el encuentro que practicaba el Real Madrid, no varió el guion. Misa, finalmente tocó el balón, al 60’, pero por un tema de reorganización en el ataque. Un minuto después, una jugada muy similar al del tercer gol, pero en lugar de la banda derecha, la protagonista fue la izquierda. Se escapó Svava, centró al área y, de nuevo, Esther batía a Sherif. La andaluza ya podía presumir de hat-trick y del balón del partido. No se conformó y, al 65’, la propia delantera conseguía su póquer de goles.

Toril movió de nuevo el banquillo. Primero fue Caroline Møller, que entró por su tocaya, Caroline Weir. Luego, Nahikari ingresó en lugar de la goleadora del partido. La única duda en el Di Stéfano ya radicaba en si el Real Madrid iba a levantar, o no, el pie del acelerador. Poco tardó en resolverse la incógnita pues, al 73’, Moller habilitó a Athenea y la cántabra marcó el sexto. Y si alguien piensa que, tras la media docena, bajaron el ritmo, se equivoca por completo. Si, en el minuto 80’, hubiese aterrizado un marciano en el estadio y la pizarra estuviese apagada, pensaría que el Real Madrid estaría tratando de remontar el partido.

Finalmente, no se movió más el marcador y el Real Madrid se estrenó con un set de goles en la Champions. Ahora, en el horizonte asoma el Manchester City para la final de la primera ronda de la Fase Previa del torneo continental. Será el próximo domingo y ahí, Caroline Weir se verá las caras con sus excompañeras. A juzgar por lo visto en los cinco partidos del Real Madrid, incluyendo los cuatro de pretemporada, se avecina un apasionante encuentro. Será la reedición de la eliminatoria del curso pasado entre ambos conjuntos, donde las merengues se impusieron a doble partido. Ahora, será uno solo, a todo o nada.

El Real Madrid Femenino comienza su gira en Praga con un triunfo

Después de hacerse con el título en la Copa Sentimiento, el Real Madrid Femenino viajó a Praga para continuar con su preparación. No le fue nada mal en Tajonar, y allá derrotó al Osasuna, por uno a tres, para comenzar el torneo. Luego, en un duelo de Champions, arrasó con la Real Sociedad, en la final, con marcador de cero a tres.

Alberto Toril no desperdició la oportunidad para darle minutos a casi toda su plantilla. Solo Maite Oroz y Claudia Florentino se quedaron sin ver acción. Por su parte, los cuatro recientes fichajes hicieron gala de buen juego y se compenetraron muy bien con sus compañeras. De hecho, Caroline Weir se hizo con el MVP de la competición, además de anotar dos goles. Pero no fue la única, pues la brasileña Kathellen Sousa también se hizo presente en el marcador. Además, tanto Sandie Toletti, como Naomie Feller, estuvieron a la altura de lo exigido.

El primero de los dos encuentros de preparación en la capital de la República Checa, se disputó contra el SK Slavia Praga. Dicho conjunto ostenta el título de vigente campeón del torneo local. Por lo que respecta al Real Madrid, su técnico se llevó a 23 convocadas para la gira. Las dos ausencias, con respecto a la pasada lista para Tajonar, fueron las que no disputaron minutos: Claudia Florentino y Maite Oroz. Repitieron las jugadoras del filial que estuvieron en Tajonar: Sofía Fuente, Carla Camacho, Paula Partido y María San Julián (Pichi). A partir de ahí, su once inicial quedó conformado por: Gérard, Lucía, Ivana, Kathellen, Olga, Toletti, Weir, Teresa, Athenea, Esther y Møller.

Con la dirección del entrenador Michal Kolomazník, el Slavia presentó una lista con 21 convocadas. Su once de arranque quedó integrado por: Lukášová, Necidová, Bendová, Abrahamsson, Šlajsová, Černá, Krejčiříková, Šurnovská, Divišová, Szewieczková y Kožárová.

El partido comenzó con la actitud, por parte del Real Madrid, que parece será la pauta de esta temporada, la presión alta. Así lo hizo en sus dos encuentros anteriores, y así comenzó en Praga. El Slavia, con un bloque bajo, esperaba para salir a la contra.

Las merengues, que hoy mostraron su segunda equipación, color lila, trataban de explotar las bandas, especialmente la izquierda. A los nueve minutos, Olga forzó la primera salvada de la portera checa, Lukášová. En la misma jugada, el Real Madrid cobró tres saques de esquina consecutivos buscando la desigualdad. Esta llegó al filo del cuarto de hora, por la misma banda. Weir recuperó un balón al borde del área y habilitó a Caroline Møller. La danesa colocó el pase de la muerte y Esther González no falló.

Después del gol, el Real Madrid siguió a lo suyo dominando todas las facetas del juego y, poco a poco, la banda derecha, iba apareciendo con más frecuencia. Tanto fue el cántaro a la fuente que, al 32’, terminó por romperse. Athenea hizo lo que mejor sabe hacer y se escapó en velocidad para habilitar a Caroline Weir que no perdonó. Tres partidos, tres goles para la escocesa. Como si hubiese jugado siempre en el Madrid. Minutos más tarde, por la misma banda derecha estuvo a punto de llegar el tercero en los botines de Esther.

El Slavia trataba de rebelarse ante lo inevitable, pero sus jugadas eran ahogadas por la defensa y el mediocampo merengue. Muy poco peligro lograban llevar al arco defendido por Gérard y la incógnita se reducía a cuántos goles podría anotar el Real Madrid.

La primera mitad culminó con el cero a dos, favorable a las visitantes. Los segundos cuarenta y cinco, no mostraron cambios de arranque en el conjunto merengue. En las primeras acciones, el Slavia adelantó un poco sus líneas para tratar de equiparar el juego.

A los 60 minutos del partido, el Madrid comenzó a realizar sus cambios. Salieron del terreno de juego, Lucía, Esther, Toletti, Kathellen y Møller. En su lugar, ingresaron Kenti, Nahikari, Zornoza, Rocío y Paula Partido. Al reanudarse las acciones, el Slavia tuvo su primera oportunidad clara, cuando las merengues perdieron un balón en defensa, pero lograron resolver el apuro.

Con el correr de los minutos, el monólogo del Real Madrid se intensificaba, pero no llegaba el premio del gol. Alberto Toril introdujo nuevos cambios y como si se tratase de una réplica, la reanudación trajo una nueva oportunidad para el conjunto de casa, que se marchó afuera por muy poco.

La recién ingresada, Sofie Svava, mostró sus recursos en el SK Prosek Praha Stadium y se marchó en velocidad. La única manera de detenerla fue con una falta cerca del área grande. La jugada preparada pudo ser solventada, no sin problemas, por Lukášová, bajo los tres palos y el Real Madrid seguía a lo suyo, buscando el tercero. Luego, un error en salida de Kenti Robles, pudo significar el descuento, pero el balón se marchó apenas desviado por encima del travesaño.

Así, se llegó al final del encuentro sin que el marcador se moviera. El segundo tiempo se presentó un poco más equilibrado, más por los errores del Real Madrid, que por los aciertos del SK Slavia Praga. El cero a dos, de la primera parte, fue el que imperó en el marcador. Un nuevo triunfo para el conjunto de Chamartín, que cuenta sus tres partidos de pretemporada por victorias y mostrando un gran nivel, en especial, el de sus fichajes. Ahora, la gira en Praga continuará el próximo fin de semana. Allá, se enfrentarán al Sparta de Praga y cerrarán sus compromisos de ajuste para llegar a punto a la “Fase Previa” de la Champions, donde les espera el Sturm Graz.

El Real Madrid remonta y se mete en la Final Four de la Copa de la Reina

Con el Madrid ya puesto al día en el calendario en la Primera Iberdrola, llegó el turno de hacerlo en la Copa de la Reina. Los tres encuentros aplazados en el torneo local fueron cambiados por sendas victorias, el último, apenas el miércoles pasado. Ahora, tocaba ‘cambiar de aires’ y dejar a un lado el estrés provocado por el objetivo de alcanzar los puestos europeos.

La nueva aventura pasaba por la Ciudad Deportiva de Buñol, con el fin de disputar los Cuartos de Final en la mencionada competición. El enfrentamiento con el Levante había sido aplazado hace poco más de un mes, debido a un brote de COVID-19. Si bien es cierto, el conjunto valenciano lleva un ritmo diferente al de la pasada campaña, cuando logró clasificar a Europa, no por ello dejaba de ser peligroso. De hecho, en el torneo local batieron, en casa, a las merengues, por cuatro a cero. Por su parte, el Madrid pudo ganarles el mes pasado, pero por la mínima. También es cierto que, la victoria levantina, se produjo en medio de un inicio de campaña poco menos que fatal para el conjunto capitalino. Un arranque que les llevó a sumar apenas cuatro puntos de veintiún posibles, y que aún, a estas alturas, les está lastrando en la clasificación.

Alberto Toril, técnico del Real Madrid, armó una convocatoria de 20 jugadoras, con Kaci y Cardona causando baja. Fiel a su costumbre en las últimas listas, el andaluz dejó espacio para la cantera y Paula Partido fue incluida en la lista, junto a la portera Sofía Fuente. A partir de ahí, su once inicial quedó conformado por: Misa, Lucía, Peter, Ivana, Svava, Teresa, Zornoza, Oroz, Asllani, Esther y Olga. Al frente, el Levante, dirigido por Ángel Villacampa, presentó una lista de 19 jugadoras, de donde sacó una alineación con: Paraluta, Mendoza, Serer, Calligaris, Jucinara, Toletti, Carol, Andonova, Pinto, Falcón y Redondo.

El partido comenzó con un ritmo muy alto y el Madrid se fue hacia la portería contraria nada más ponerse en movimiento el balón. Un minuto más tarde llegaba la polémica. El Levante logró sacudirse la presión y se internó en el área de Misa. Andonova, de manera descarada, se dejó caer ante la marca de Teresa que no daba crédito a lo sucedido. La principal compró y señaló la pena máxima que Alba Redondo transformó en gol.

No duró mucho la alegría levantina. El Madrid se lanzó con todo al área contraria y en pocos minutos cambió la historia. Primero, al 8’, Oroz disparó a puerta, el balón rebotó en la defensa contraria y Esther se apoderó del esférico para batir a Paraluta. La delantera no celebraba el gol, como muestra de respeto a su pasado valenciano. Dos minutos después, la andaluza recibió de espalda, se giró y encontró a Asllani. La sueca se fue hacia adelante por la banda derecha, centró al área y Olga Carmona caía por la izquierda para darle vuelta al marcador. No conforme con ello, un nuevo contragolpe, al minuto 15’, mostró a Zornoza dejando un balón servido a la propia Asllani. La nórdica no dudó y le levantó el balón a Paraluta que nada pudo hacer para evitar la tercera anotación. El Madrid firmaba la remontada en siete minutos sublimes.

La velocidad de Carmona y Asllani hacía estragos constantemente. Al 34’, Andonova veía la primera tarjeta amarilla del encuentro. Dos minutos después, Misa casi comete un error ante la presión alta de Tatiana Pinto, pero pudo rehacerse a tiempo. Los minutos finales de la primera mitad mostraron al Levante un poco más decidido al ataque. En el último instante consiguieron una falta cerca del área. El cobro ejecutado por Andonova se fue muy cerca del vértice. No ocurría nada más y el Madrid mandaba, al descanso, en el marcador y en el juego.

El segundo tiempo mostró a un Levante un poco más decidido y buscando el descuento desde el comienzo. Lo tuvo Alba Redondo, al minuto de comenzado, pero su flojo remate fue controlado fácilmente por Misa. Al 50’, era Esther la que probaba suerte, pero su disparo salió un poco elevado. Tatiana Pinto derribaba a Carmona, en el 54’, y se ganaba la tarjeta. Mientras se detenían las acciones, Ángel Villacampa, técnico del Levante, decidió hacer tres cambios simultáneos. Salieron la recién sancionada, además de Carol y Falcón, para dar entrada a Benítez, Baños y Lloris.

Paula Tomás veía la amarilla, en el 58’. Luego, apenas un minuto después, Esther González era sancionada, tras lanzar el balón en muestra de desacuerdo con el arbitraje por un saque de banda no concedido. En el 61’, una nueva amarilla cuando Baños tomaba de la camiseta a la delantera andaluza para evitar que se escapara.

El partido no mostraba el ritmo frenético de la primera parte, pues las merengues bajaron la velocidad. Al 64’, se escapaba Alba Redondo por la izquierda, pero su pase al centro no encontraba rematadora. En la siguiente jugada, Misa despejaba un balón colgado y un par de minutos después, de nuevo la delantera albaceteña lo intentaba, pero sin éxito.

Nataša Andonova derribó a Zornoza, en el 67’, y la árbitra se llevaba la mano al bolsillo. Finalmente, decidió no sacar lo que hubiese significado la segunda tarjeta de la jugadora de Macedonia y el Levante respiraba aliviado. Alberto Toril, en el 69’, sacó a Asllani y Carmona, para dar entrada a Nahikari y Athenea. El partido de la sueca y la sevillana había sido extraordinario, especialmente en la primera parte, cuando constantemente desbordaron a sus rivales, además de los goles conseguidos. Las recién ingresadas armaron una contra, al 72’, tras un saque de esquina cobrado por el Levante. Aunque la escapada no fructificó, mostraron que la tónica de la velocidad por las bandas se iba a mantener sin cambios.

Al 74’, Teresa lo intentaba desde muy lejos y el balón se iba apenas desviado. Un minuto después, Andonova no lograba llegar a un balón que hubiese significado el descuento y Peter conseguía despejar a tiempo. En el 77’, se marchó la propia jugadora de Macedonia e ingresó Érika. Tal vez suene esotérico, pero tras su simulación al comienzo del partido, que provocó el penal, una maldición se apoderó de sus botines fallando no pocas ocasiones de gol.

En el 81’, el Levante conseguía una falta cerca del vértice izquierdo del área, pero Misa pudo controlar el remate final. El Madrid trataba de apoderarse del balón y administrar la ventaja obtenida en la primera mitad. Sus rivales intentaban la presión alta, pero no conseguían generar peligro. En el 88’, Toril sacó a Oroz y a Esther para ingresar a Claudia Florentino y Caroline Møller. El arbitraje concedió cuatro minutos de añadido, pero el marcador no se movió más. Con una remontada de película, el Madrid conseguía el billete para meterse en la Final Four y sacar de carrera a las ganadoras de otras seis ediciones. Allá le esperan el Barcelona, Tenerife y Sporting Huelva. Los partidos aplazados no le vinieron mal al Madrid que cambió todos ellos por victorias: tres en la Primera Iberdrola, además de este encuentro.

Las guerreras cambiarán de nuevo el chip, pues en el horizonte se asoma el Madrid CFF para intentar la heroica y clasificarse a la Champions. Eso sí, a tenor de lo demostrado, que nadie dude que estas jugadoras irán a por todas.

El Real Madrid Femenino se reencuentra con el triunfo en Vitoria

Tras el parón de selecciones, el Madrid Femenino volvía al torneo local para enfrentarse con el Deportivo Alavés, en el marco de la Jornada 27. El objetivo primario era olvidarse de la pasada y sorpresiva derrota contra el Huelva, que significó un frenazo en su escalada en la tabla. Desde la llegada de Alberto Toril, solo habían perdido los encuentros contra el Barcelona. Toda una gesta, si se tiene en cuenta que, en el arranque del campeonato, cosecharon un empate y cuatro derrotas, antes de su primer triunfo. Por si esto fuera poco, ese desastroso inicio les dejó con apenas cuatro puntos de veintiún posibles en sus primeras siete jornadas.

A pesar del tropiezo mencionado, de la fecha anterior, no cabía duda de que la cara del equipo es muy diferente hoy en día. Y es ahí donde entraba el segundo objetivo que no era otro que retomar la senda de la victoria para alcanzar los puestos europeos. A falta de cinco ‘finales’ y con dos partidos menos que el Tenerife, ocupante del tercer puesto, la distancia con las canarias era de seis puntos. Perder o empatar no eran opciones, pues necesitaban sumar de a tres. El equipo viajó a Vitoria, concretamente a la Ciudad Deportiva José Luis Compañón, para enfrentarse a las habitantes del noveno puesto de la tabla. Las albiazules, con la permanencia ya garantizada, presentaban cuatro derrotas y una victoria en sus últimas cinco apariciones, mientras que las merengues, tres triunfos y dos partidos perdidos.   

Toril armó una convocatoria con 20 jugadoras, y las mismas ausencias de las últimas fechas, es decir, Kaci y Cardona. A ellas se sumó Sofie Svava, que vio doble tarjeta amarilla en el encuentro anterior. Por otro lado, las canteranas Paula Partido y Carla Camacho, de reciente convocatoria con la Sub-17, fueron incluidas en la lista. A partir de ahí, su once inicial quedó conformado por: Misa, Lucía, Ivana, Rocío, Olga, Teresa, Zornoza, Oroz, Asllani, Esther y Athenea. En la otra vereda, el Alavés, dirigido por Mikel Crespo, presentó una lista de 20 jugadoras, de donde sacó una alineación con: Jana, Majarín, Ohale, Miren, Alba, Carla, Garazi, Miriam, Chamorro, Auñon y Miku.

El Alavés sacó el esférico del centro del campo, para dar inicio al encuentro, aunque muy pronto el Madrid se hizo con él. Al 3’, Asllani logró forzar el primer saque de esquina, a cargo de Zornoza, tal y como es habitual en los balones parados para perfil zurdo. El cobro no trajo consecuencias, pero las merengues se quedaban en campo contrario producto de la presión alta ejercida desde el comienzo. En el 7’, un nuevo córner, en jugada preparada iniciada por Teresa, trajo la primera acción de peligro real a cargo de un remate de cabeza de Esther que Jana lograba despejar.

Lucía lo intentaba, en el 10’, con un remate desde afuera, bien controlado por la guardameta de las Gloriosas. El dominio del Real Madrid era avasallante y muy poco le duraba el balón a las blanquiazules. Los ataques se movían, principalmente, por la banda izquierda. Al filo del primer cuarto de hora, el Alavés lograba retener por un tiempo más el balón, pero no inquietaba a Misa, hasta que, al 17’, consiguieron su primer saque de esquina. La canaria controló el cobro sin mayores problemas.

Al 22’, uno de los pocos avances por la banda derecha, hasta el momento, presentó a Asllani sirviendo un balón entre líneas que Esther lograba rematar, aunque desviado. El Madrid seguía con el dominio, pero la guardameta contraria intervenía muy poco. Teresa lo intentaba, en el 27’, desde afuera del área, aunque el balón se iba por encima del larguero. Un minuto después, las merengues trataban de conseguir su premio por ambas bandas. Primero, Zornoza servía un balón en profundidad a Athenea, pero su pase al medio no pudo ser conectado. La siguiente jugada trajo el disparo, desde la izquierda, por parte de Carmona, que fue controlado por Jana. En el 33’, el remate, sin éxito, corría a cargo de Zornoza con un disparo desde la línea del área grande.

Lucía, al 34’, intentaba la individual forzando la intervención de Jana. Dos minutos después, la capitana del Alavés, Alba, veía la amarilla al sujetar a Asllani. El cobro lejano de Teresa, no pudo ser impactado por Rocío, en lo que fue una acción con mucho peligro. Al entrar en los últimos minutos, el Madrid atacó con ímpetu para tratar de desequilibrar el encuentro. Primero lo intentaba Esther y luego Asllani, sin conseguir facturar. Luego, la andaluza tuvo un mano a mano, en el 43’, pero Jana logró despejar la mejor opción del partido. Al finalizar la primera parte, la igualdad imperaba en el marcador, a pesar del amplio dominio merengue.

La árbitra Elena Casal Fernández dio comienzo a la segunda mitad que comenzó con el mismo guion de la primera. Miku veía la amarilla, en el 49’, tras sujetar a Asllani e impedir que condujera el contragolpe. La reanudación trajo el primer saque de esquina, sin consecuencias de inicio, pero que en segunda jugada mostró el derribo de Athenea. La falta cobrada por Zornoza encontró el remate de Esther, que se estrelló en el palo. Las merengues insistían y, al 54’, tuvieron un nuevo córner. Teresa lo cobró y el remate final de Lucía se fue alto.

Al 56’, Mikel Crespo sacó a Miku y Alba, para dar entrada a Gema y Nerea. Dos minutos después, un nuevo saque de esquina para el Real Madrid, pero el mismo resultado fallido con remate final de Lucía. En el 61’, Toril dio entrada a Nahikari en lugar de Oroz. En la reanudación, finalmente llegó el tan ansiado premio, cuando Esther logró escaparse y batir a Jana, tras la habilitación de la donostiarra recién ingresada.

El Alavés adelantó un poco sus líneas al verse abajo en el marcador, pero el Madrid iba por más. El partido estaba para cualquier cosa. Miren veía la tarjeta amarilla, en el 69’, al sujetar a Athenea. Al 72’, un intento de remate de Nahikari trajo un choque con Jana y Ohale que se llevaba la peor parte. Toril aprovechó para sacar a Asllani e ingresar a Kenti y las acciones se reanudaban mientras atendían a la nigeriana fuera del campo de juego. En el 77’, Crespo dio entrada a Carrillo en lugar de la defensora que no logró recuperarse. También sacó a Auñon y entró Vera.

El entrenador del Alavés se marchó expulsado, en el 79’, tras sus reiteradas protestas.  Tres minutos después, las merengues reclamaban una mano en el área, que la principal no concedió. Jana le arrebataba el doblete a Esther, en el 84’, y al retomarse el partido salió Chamorro para que entrara Sanadri. Dos minutos después, la guardameta albiazul volvía a hacer de las suyas y evitaba la anotación de Olga Carmona.

En el 89’, Toril sacó a la sevillana y a Athenea, para ingresar a Caroline Møller y a la canterana Paula Partido. Por su parte, Elena Casal añadió cinco minutos al reloj y, en el 92’, se combinaron la danesa y Zornoza, pero el remate final de la madrileña, con su pierna ‘mala’, se fue desviado. No sucedió nada más y el Real Madrid consiguió un triunfo corto para lo mostrado en el terreno de juego. Sin embargo, le vale igual para acortar distancias y colocarse a tres puntos del tercer puesto que otorga plaza europea, con un partido menos. El sueño sigue vivo y las guerreras merengues continúan tras él.

El Madrid Femenino hace gala de efectividad y se lleva el derbi madrileño

El Centro Deportivo Wanda fue el escenario donde el Real Madrid Femenino se presentó para disputar el primero de tres encuentros aplazados que tiene pendientes. El objetivo seguía siendo el mismo desde que Alberto Toril llegó a hacerse cargo del equipo en sustitución de David Aznar: alcanzar los puestos europeos.

La tabla de posiciones mostraba al rival, el Atlético de Madrid, ubicado en la tercera posición. Por su parte, las merengues, ya disfrutaban de la quinta plaza, a siete puntos de sus contendientes y con dos partidos menos. Una oportunidad inmejorable para seguir avanzando en pro del objetivo.

En las últimas cinco presentaciones, las rojiblancas sumaban tres victorias, un empate y una derrota. Las blancas coleccionaban cinco triunfos en la misma cantidad de encuentros. Además, desde la llegada de Toril, han disputado doce enfrentamientos, nueve de ellos en el torneo local. También jugaron dos en Champions y uno en la Supercopa, con saldo de diez victorias y dos derrotas, ambas contra el líder de la competición.

Alberto Toril armó una convocatoria con 21 jugadoras. A partir de ahí, su once inicial quedó conformado por: Misa, Lucía, Peter, Rocío, Svava, Nahikari, Kaci, Zornoza, Møller, Esther y Athenea. El Atlético, dirigido por Oscar Fernández, ofreció una alineación con: Gallardo, Sheila, Maitane, Laia, Van Dongen, Meseguer, Santos, Sampedro, Banini, Latorre y Ajibade.

El partido comenzó con un Atleti muy activo que, en las primeras de cambio, ya tuvo su primera oportunidad con Sheila. A partir de ahí, se sucedieron algunos avances de lado y lado. Sin embargo, las merengues no se lograban asentar en el encuentro y el dominio era rojiblanco. La buena noticia para el Madrid era que, en defensa, sí lucían muy ordenadas.

Cuando peor la pasaba el conjunto blanco, Athenea se escapó por la banda izquierda y logró colgar un centro que Caroline Møller remató de cabeza. Gallardo nada pudo hacer y el Real Madrid se adelantaba en el marcador, de manera insospechada, al minuto 29’. La misma Athenea lo intentó de nuevo en la reanudación, pero esta vez la suerte no le acompañó.

El Atlético, entre la sorpresa y el desconcierto se lanzó a un ataque feroz. La línea defensiva de las merengues seguía solventando el acoso, no sin apuros, defendiéndose con uñas y dientes y buscaba la opción del contragolpe.

La segunda mitad comenzó con la misma tónica de la primera. Dominio rojiblanco y una defensa blanca ordenada para evitar sorpresas. De nuevo el Madrid sorprendió al minuto 51’, cuando se lanzó en una presión alta hasta con cuatro jugadoras que, por muy poco, no tuvo premio. El centro de Zornoza no pudo ser rematado con comodidad por Nahikari, pero le mostraba a sus rivales que no iban a renunciar al ataque. Un minuto después, Rocío se vistió de Misa y sacó un balón bajo los tres palos. En la siguiente jugada, con el minuto 53’ en el reloj, el Madrid se fue al ataque y la goleadora Esther González perforó la valla defendida por Lola Gallardo. La efectividad del conjunto merengue estaba siendo demoledora.

Después del gol, el partido volvió a su guion y el dominio rojiblanco volvió a aparecer. En el 61’, Misa sacó un balón envenenado, pero en la siguiente jugada la árbitra pitó penal por una mano muy reclamada por las merengues. Amanda Sampedro cobró y Misa voló para detener el cobro. Un golpe moral al Atleti que veía como se le escapaba el descuento, pero que no por ello les hizo cambiar la línea de su partido.  

En el 67’, llegó el turno de Lucía para hacer de Misa y sacó, al igual que Rocío minutos antes, un balón sobre la línea. Al 68’, Sampedro y Santos salieron para dar entrada a Ludmila y Tounkara, mientras Latorre preparaba el balón para cobrar una falta en la frontal del área. Una acción que trajo peligro y que la defensa logró repeler por muy poco.

Toril movió el banquillo al 73’. Ingresaron Kenti Robles y Oroz, en sustitución de Møller y Lucía. El técnico andaluz fortalecía la defensa con los cambios. En el 77’, Ajibade estrelló el balón en el palo y se les escapaba de nuevo el descuento. La primera amarilla llegó al 79’ para la propia Ajibade, tras una dura falta sobre Nahikari. Al 82’, saltaron las alarmas con Rocío que pidió el cambio. Claudia Florentino entró por ella y también ingresó Asllani en lugar de Nahikari.

A falta de cuatro minutos para el final, Zornoza salió expulsada por doble tarjeta amarilla. Una pérdida lamentable de cara al Clásico de la siguiente jornada. El Atleti marcó en la reanudación, pero fue anulado por fuera de juego. La siguiente jugada mostró a Lola Gallardo ‘volando’ para evitar la tercera anotación. Toril sacó a Athenea para colocar a Teresa y reforzar aún más la defensa.

Nada más ocurrió y el cero a dos brillaba en la pizarra, con un Real Madrid que dictó una cátedra de efectividad. Supo sufrir, anotar cuando peor la pasaba y mostrar una defensa impecable para hacerse con el derbi madrileño. El objetivo de acercarse a puestos europeos sigue viento en popa.

Esther González, seleccionada como mejor jugadora del Madrid en febrero

En la rama femenina, la delantera Esther González ha sido elegida, por la afición, como la mejor jugadora del Real Madrid durante febrero. Es la tercera ocasión en la temporada en la que una atacante se hace con el premio, pues Athenea del Castillo y Caroline Møller lo consiguieron en septiembre y octubre, respectivamente. Las otras galardonadas han sido Kenti Robles, en noviembre; así como, Claudia Zornoza y la guardameta Misa Rodríguez en los dos meses anteriores.

Debido al parón, el Real Madrid Femenino solo disputó tres encuentros el mes pasado. Todos ellos se dieron en la Primera Iberdrola y se saldaron con triunfo merengue que avalaron el repunte que han tenido en el torneo. La andaluza contribuyó sobremanera en las dos primeras victorias haciéndose presente en la pizarra.

Comenzó con dos goles decisivos frente a la Real Sociedad en Zubieta. Un conjunto dificilísimo y ocupante de la segunda posición de la tabla, al que derrotaron con marcador de uno a tres. Luego, llegó el turno en casa frente al Real Betis. De nuevo, Esther llevó la voz cantante en el marcador y anotó el único tanto del partido.   

Estas actuaciones de Esther han contribuido para que el Madrid ya se ubique en el sexto lugar de la clasificación. Tras un comienzo de campaña desastroso para el club, y con tres encuentros menos que sus contendientes, ya están a nueve puntos del segundo puesto.

No en vano, la delantera es la máxima anotadora del conjunto merengue con doce unidades y ocupa el quinto puesto de la lista del campeonato. Un ranking donde mantiene el pulso con otras cuatro jugadoras militantes del Barcelona, a pesar de la abismal diferencia goleadora entre el líder de la competición y el resto de equipos. Así que, sin duda alguna, este es un premio más que merecido para la andaluza que, a fuerza de goles y grandes actuaciones, se ha colado en el corazón de los aficionados madridistas.

El Madrid Femenino continúa a toda máquina y derrota a la Real Sociedad

Hace apenas unos días, el fin de semana pasado, concretamente el sábado 29, el Real Madrid Femenino retornaba al campeonato local. Después de más de un mes de parón involuntario, provocado por los brotes de COVID-19, Alberto Toril y sus jugadoras estaban expectantes por el retorno. El regreso no pudo ser mejor, con un triunfo por tres goles a uno, con remontada incluida ante el Sevilla. Una victoria que trajo consigo el añadido de ser frente a un rival directo en los puestos superiores de la tabla.

Ahora, tocaba el turno frente a otro de los equipos que se ubicaba por encima del Madrid en la clasificación. La Real Sociedad se presentó en el segundo puesto de la clasificación, con dos partidos más y una diferencia considerable en puntos. Cuarenta y tres unidades para el conjunto vasco, frente a veintiséis de las merengues. Sin embargo, lo que menos importaba era la diferencia matemática. Había que seguir descontando, sin importar el rival, para acercarse a los puestos europeos. 

Hay que reconocer que, desde que Alberto Toril tomó las riendas del equipo, la mejoría en juego ha sido notable. Nada que discutirle al anterior entrenador David Aznar por los logros conseguidos en la pasada campaña, la primera del club en su historia bajo el escudo del Real Madrid. Sin embargo, el inicio de esta, apartando el tema de la clasificación en Champions, dejó mucho que desear.

Los resultados también han acompañado al equipo, tras la llegada del entrenador andaluz. Ocho  encuentros, con seis victorias y dos derrotas, ambas contra el Barcelona, un equipo con mucho más recorrido en las distintas competiciones. Sin embargo, a pesar de la diferencia en cuanto a trayectoria, las jugadoras no deslucieron y demostraron que están en el camino correcto para seguir aspirando a grandes cosas.   

Para este partido, Toril armó una convocatoria integrada por 20 jugadoras, con la notable ausencia de Claudia Zornoza, sancionada por acumulación de tarjetas amarillas. La madrileña lidera el renglón de asistencias y su influencia en el juego es considerable. A partir de dicha lista, el once inicial quedó conformado por: Misa, Kenti, Teresa, Peter, Ivana, Kaci, Oroz, Esther, Marta Cardona, Møller y Svava. En resumen, tres cambios con respecto a la alineación frente al Sevilla, uno de ellos forzado por la sanción mencionada. Entraron como titulares Esther, Cardona y Teresa en lugar de Zornoza, Athenea y Olga.

Con ambos equipos todavía estudiándose mutuamente, Esther González aprovechó un error garrafal en defensa del conjunto vasco e inauguró el marcador. Un comienzo soñado para el Madrid en un campo de los más difíciles del torneo. Algunos minutos tardó en reaccionar la Real Sociedad y cerca del primer cuarto de hora consiguió una falta al borde del área grande. La sanción generó dudas pues parecía que previamente hubo una mano del combinado atacante. El cobro no tuvo consecuencias.

Las donostiarras poco a poco se apoderaban del control del juego y ensayaban disparos desde afuera del área. Por su parte, las merengues se cerraban en defensa buscando una salida rápida al contragolpe. En el 22’, una nueva falta al borde del área provocó zozobra en el arco defendido por Misa, principalmente en la segunda jugada. El asedio vasco continuó con el saque de esquina, hasta que finalmente el balón salió afuera y el Madrid se tomó un respiro. Al 25’, tras un robo de balón, Svava consiguió un córner a favor. El cobro se paseó frente al arco, aunque sin consecuencias en el marcador.

Poco a poco, al filo de la media hora, el Madrid equilibró un poco más las acciones. Presiones altas y concentración para llevar a cabo robos de balón en defensa fueron las recetas. Si bien es cierto, el peligro generado en arco contrario era poco, lograban mantener el balón un poco más lejos de los predios de Misa. En el 34’, un contragolpe rapidísimo encontró a Møller que se marchó a toda velocidad, pero su disparo se fue desviado por muy poco. Dos minutos después, el peligro corrió a cargo de las blanquiazules, pero el balón recorrió todo el frente del arco sin encontrar rematadora.

En el 38’, Kenti Robles se lució en defensa cortando un avance contrario muy prometedor. Toda la línea defensiva lucía muy aplicada cada vez que le tocaba proteger su arco. La acción pareció levantar de nuevo a las merengues, hoy de índigo al lucir su segunda equipación. La siguiente jugada fue un saque de esquina a favor, que Svava se encargó de colgar en el área, aunque sin mayor peligro. Ante la ausencia de Zornoza, la danesa se encargaba de los cobros y se multiplicaba en defensa y ataque. A pesar de ser apenas su segundo partido, lucía muy compenetrada con sus compañeras y recorría incansablemente todo el terreno de juego.

Un minuto de añadido no cambió la pizarra y el Madrid se iba al descanso mandando en el marcador. Un primer tiempo intenso, con acciones de peligro de lado y lado, donde las merengues supieron aprovechar su oportunidad.

El segundo tiempo mostró al Madrid con las líneas un poco más adelantadas y, a los dos minutos, ya tuvieron su primer saque de esquina. El cobro de Svava fue aprovechado por Esther que, de cabeza, anotó el segundo del partido y de su cuenta personal. Un comienzo idéntico al de la primera mitad, con la misma protagonista. En el 53’, Asllani ingresó en lugar de Marta Cardona, que salió del campo a toda velocidad como si el resultado parcial fuese al revés. Una muestra de que estas jugadoras van a por todas. Tres minutos después, la sueca consiguió una falta al borde del área. Teresa y Svava se plantaron frente al balón, pero finalmente la danesa se encargó del cobro. Ya no cabía duda acerca de quién estaba tomando el testigo de Zornoza en este encuentro.

Al 58’, la recién ingresada Asllani aprovechó un nuevo error en defensa y anidó el tercero, ante el desconcierto donostiarra. El que piense que el conjunto blanquiazul se rindió, se equivoca por completo. Haciendo gala de pundonor, se fueron hacia adelante tratando de buscar el descuento. El Madrid apretó los dientes y siguió tan aplicado en defensa, como lo había estado desde el comienzo, pero sin renunciar al ataque. Si el primer tiempo había sido frenético, el segundo no se quedaba atrás y, al 65’, finalmente Franssi anotaba el descuento.

El Madrid trataba de hacerse con la posesión para desgastar a la Real Sociedad, pero no era tarea fácil. En el 72’, Kaci vio la amarilla por una falta cometida en la frontal del área. El cobro hizo lucir a Misa, que envió el balón al saque de esquina. Al 77’, estuvieron a punto de conseguir el segundo, pero la rápida acción de la canaria, completada por la defensa, lo evitó. La sombra del cansancio, por el esfuerzo realizado y el período de inactividad se asomaba en Zubieta. Toril lo leyó claramente y sacó a Møller y Oroz para dar entrada a Athenea y Olga. Dos gacelas para explotar la velocidad en las bandas y tratar de recuperar el control del juego.

Los cambios surtieron su efecto. En el 84’, Olga se escapó por la banda, pero Asllani no logró enganchar el balón para el remate. Aunque no lograron anotar en la acción, la declaración de intenciones era también importante, para tratar de amilanar a las blanquiazules. Los minutos corrían y los ochenta se jugaban como si fuese el primer cuarto de hora. En el 87’, Toril sacó a Teresa y Kenti, para dar entrada a Claudia y Lucía, y refrescar así su línea defensiva.  Esther vio la amarilla al filo de los 90’, tras botar el balón por la banda.

Cinco minutos de añadido no movieron el marcador, aunque las donostiarras estrellaron dos veces el balón al palo. Las merengues también tuvieron su oportunidad, pero Asllani no logró rematar. No cabe duda de que el Real Madrid está de vuelta. Hasta este encuentro, la Real Sociedad exhibía un récord impresionante de 15 triunfos, un empate y apenas dos derrotas en sus 18 encuentros. Sin embargo, a las jugadoras de Toril poco pareció importarles y con inteligencia y buen juego se llevaron los tres puntos. La diferencia todavía es importante, pero que nadie dude que este Madrid va a por todas.

El Madrid Femenino se gusta, golea y continúa su camino ascendente

Poco a poco, el Real Madrid Femenino ha escalado posiciones en la tabla, tras su caótico arranque de temporada. Antes de comenzar esta Jornada, la número 15, ya se encontraba empatado a puntos con su rival del fin de semana pasado, el Madrid CFF. Apenas tres unidades le separaban ya del quinto lugar y se enfrentaban al único equipo de la Primera Iberdrola que aún no ha logrado ganar. Eso sí, el Sporting Club Huelva había sumado nada menos que nueve empates en catorce encuentros. Un lujo que el Madrid no se podía permitir.

Este sería el sexto encuentro de Alberto Toril al frente del equipo. Cuatro victorias y una derrota, esta última frente a su próximo rival en cuartos de final de la Champions, el Barcelona, y que tendrá lugar el próximo mes de marzo.

En esta oportunidad, el técnico cordobés convocó a 18 jugadoras, incluyendo a la canterana Carla Camacho. Dos titulares se quedaron por fuera debido a lesión: Kosovare Asllani y Olga Carmona. Afortunadamente, se supo que la jugadora sevillana no sufrió rotura en la acción que le había dejado en camilla durante el pasado encuentro. Su once inicial quedó conformado por: Misa, Kenti, Peter, Ivana, Kaci, Oroz, Esther, Nahikari, Rocío, Zornoza y Athenea.

El primer tiempo comenzó con un Real Madrid muy activo en ataque y con defensa de tres. El primer saque de esquina, al minuto 4’, mostró que, ante la ausencia de Teresa, Maite Oroz es una excelente opción en los balones detenidos para alternarse con Zornoza. Un minuto más tarde, Athenea quiso emular su gol del encuentro anterior en tiempo de descuento. Esta vez, se fue afuera por muy poco, pero mostró un golpeo maravilloso. Por su parte, el Huelva dejó muy claro que sus intenciones eran plantar una defensa cerrada y salir al contragolpe. No en vano, lucían nueve empates en la competición.

En el 9’, ocurrió una nueva jugada de peligro que se ha repetido en numerosas oportunidades. Claudia Zornoza haciendo de ‘Toni Kroos’, tal y como nos tiene acostumbrados, hizo un extraordinario pase en largo medido para conectar con Esther González que exigió a la portera rival. Las merengues, en especial la andaluza, buscaban insistentemente el gol.

Al filo de la media hora, Athenea volvió a hacer uno de sus acostumbrados regates en el área. Aunque su pase no pudo ser aprovechado, demostró el por qué se le llama cariñosamente ‘Regathenea’. La jugada pareció despertar al equipo que había caído en una dinámica espesa. Un minuto después, Esther se revolvió entre sus rivales con una ruleta y ensayó un disparo desde la frontal del área que salió desviado por poco. En el 33’, tocó el turno de Misa para lucirse ante un disparo bombeado que casi le sorprende. Fue de lo poco intentado por el Huelva, cuya intención no era otra que alcanzar su décimo empate.

Un cobro de falta en el 35’ mostró a Oroz cobrando directo al arco con un disparo envenenado que llevó mucho peligro. Zornoza, a su lado, observó la jugada, pero le dejó el cobro a la navarra y la estrategia pareció quedar clara. Cobros desde la izquierda para Oroz y por la derecha para Claudia.

Era llamativo ver como el Huelva dejaba que el peso del partido lo llevara el Madrid. En ocasiones, colocaba dos líneas muy juntas, cone seis y cuatro jugadoras, que dificultaban las acciones de ataque merengue. Las semejanzas con el partido de LaLiga entre sus pares masculinos y el Cádiz ya eran alarmantes.

El segundo tiempo comenzó con el Madrid decidido a buscar el gol. En el 48’, Zornoza cobró un saque de esquina cuyo remate de cabeza, por parte de Peter, exigió a la portera del Huelva. Cinco minutos después, la misma jugadora madrileña hizo un enorme cambio de banda para buscar a Athenea, que se llevó en velocidad a sus rivales, sirvió el balón a Oroz que no logró rematar con potencia en posición inmejorable. Consciente de su fallo, un minuto después quiso resarcirse e hizo un disparo fortísimo y colocado que hizo volar a la guardameta británica del Huelva. Chelsea ya estaba siendo figura. En el 56’, fue Kenti la que lo intentó, pero el ‘muro’ en la portería lo evitó.

Al final, tanto fue el cántaro a la fuente, que acabó rompiéndose. Primero Esther, al 58’, consiguió su noveno gol en la competición. Su disparo se estrelló en el palo, en primera instancia, y ella misma se encargó después de introducirlo a la red. Tres minutos después, una gran jugada colectiva, nueva asistencia de Zornoza (su octava) y gol de Nahikari. Era evidente que la conversación en el vestuario durante el entretiempo tuvo su efecto positivo.

Con la ventaja obtenida, Toril comenzó a mover el banquillo. En el 65’ sacó a Esther y a Zornoza, para dar entrada a Teresa y Marta Cardona. El Huelva se desmoralizó al ver como se les caía el planteamiento con el que se presentaron en el Di Stéfano. En consecuencia, al 69’, Athenea consiguió el tercero en la cuenta. La cántabra comienza a encontrarle el gusto al gol.

En el 73’, entró Lorena Navarro en lugar de Maite Oroz. Luego, en el 82’, Toril cerró la cuenta de los cambios al ingresar a la canterana Carla Camacho junto con Lucía Rodríguez. Salieron del terreno de juego Peter y Nahikari.

La tónica no varió y el Madrid siguió buscando el arco contrario, sobre todo, con Marta Cardona. La jugadora natural de Zaragoza sigue en su proceso de tomar el tono acostumbrado y cada vez se le ve más recuperada de su lesión.

Finalmente, el arbitraje concedió dos minutos de añadido que no alteraron la historia. Este Madrid está tomando velocidad de crucero y se le nota cada vez más compenetrado. No cabe duda de que la mano del nuevo entrenador también ha tenido su influencia. De seguir así, y con lo visto en el Clásico, sobre todo en la segunda mitad, no es descabellado pensar que este equipo pueda echar de la competición europea al vigente campeón. Soñar no cuesta nada y estas jugadoras así lo están provocando con su accionar en el terreno de juego. Culmina así el 2021 y ya será en enero cuando se retome la competición. Las guerreras también deben descansar.

El Madrid Femenino se sobrepone a la adversidad y logra la remontada

Si la Jornada anterior, el calendario quiso que fuese el turno del Clásico, esta semana no quiso ser menos y apuntó un derbi. Pareciera que está empeñado en presentar buenos y complicados encuentros en el mes para beneplácito de la afición madridista.

Como aliciente estaba también la situación de cada uno en la tabla. El anfitrión, Madrid CFF, ocupaba la séptima posición. El Real Madrid instalado en la décima casilla, apenas a tres puntos de distancia. El escenario estaba servido y auguraba un partido vibrante entre ambos conjuntos.

El nuevo entrenador, Alberto Toril, había coleccionado cuatro encuentros hasta el momento, en su nueva aventura en el club. Dos en el torneo local y los otros dos en el continental. Tres victorias y una derrota, esta última en el Clásico, dejando muy buen sabor de boca, sobre todo, en la segunda mitad. Buena parte del desempeño alcanzado contó con el aporte de Kosovare Asllani, autora de tres goles. Sin embargo, la sueca se retiró con molestias en el último encuentro en la Champions, contra el Kharkiv, y se quedó fuera de la convocatoria. No era la única, pues Marta Corredera también estaba ausente por problemas estomacales.

A partir de una lista que contó con 19 jugadoras, el técnico andaluz conformó su once inicial. La alineación quedó integrada por: Misa, Teresa, Peter, Olga, Esther, Marta Cardona, Nahikari, Caroline Møller, Lucía, Rocío y Claudia Zornoza.

El primer tiempo comenzó con acciones de lado y lado que presagiaban el encuentro entretenido predicho al comienzo. Aun así, diez minutos se tardó en ver una opción de peligro real, la cual, corrió a cargo de Esther González. A partir de ahí, el Real Madrid se empezó a desdibujar sobre el terreno de juego y eran las rivales las que comandaban las acciones. Ese dominio tuvo su premio en el 35’, con el gol de Kerolin. Luego, en el 40’, nuevamente Esther exigió a la portera Paola Ulloa.

Con el parcial de uno a cero en el marcador, se marcharon al descanso. El Real Madrid no lograba meterse en el encuentro, a no ser por la insistencia de Esther de cara al arco contrario. La carga de partidos en la semana, primero el Clásico y luego el Kharkiv, apenas el jueves pasado, podían estar haciendo mella en las jugadoras. Sin embargo, nada más saltar al campo en la segunda mitad la actitud fue otra muy diferente. Se veía a las claras que la charla en el vestuario había tenido su efecto positivo en el equipo.

El dominio del Madrid CFF ya no era el de la primera mitad. El Real Madrid estaba mucho más cómodo sobre el terreno de juego. Tampoco hay que olvidar que el campo no es el más adecuado para las jugadoras merengues por ser césped artificial y con dimensiones reducidas. Tal vez, aparte de la charla, la adaptación a las diferentes condiciones tenía su contribución en el juego.

En el 60’, Toril dio entrada a Athenea en lugar de Nahikari, además de Kenti por Lucía. Dos minutos más tarde, se vivió una acción de juego terrible. Olga Carmona fue derribada por Kerolin, la autora del gol local y la andaluza quedó tendida en el campo retorciéndose del dolor. Las lágrimas de la jugadora hacían presagiar lo peor y estuvo tendido cinco minutos sobre el césped hasta que fue retirada en camilla. De ahí fue llevada al hospital para realizarle pruebas.

Dos nuevos cambios introdujo el técnico en la reanudación. Entró Ivana por Olga, además de Maite Oroz en sustitución de Marta Cardona, que poco a poco va recuperando su nivel. En el 76’, nuevamente Esther exigió a Ulloa y dos minutos más tarde llegó el empate por medio de sus botines, tras un saque de esquina cobrado por Zornoza. Séptimo gol de la andaluza y séptima asistencia de Claudia en el torneo.

Los minutos siguientes fueron de vértigo hasta el final del encuentro. Zornoza, en el 86’, probó un remate de lejos exigiendo a Ulloa que ya se convertía en figura sobre la cancha. Un minuto más tarde el arbitraje no pitó una mano clarísima dentro del área, pero el Real Madrid no se amilanó. En el 90’, una combinación entre la misma Claudia y Caroline Møller volvió a poner a prueba los reflejos de Ulloa.

Finalmente, el arbitraje concedió seis minutos de descuento, influenciados principalmente por la lesión de Olga Carmona. En ese espacio de tiempo, el Real Madrid sacó a relucir todo su coraje y se lanzó a buscar el triunfo que le permitiese alcanzar a su contrario en la clasificación. Fue ahí donde Athenea del Castillo se sacó de la chistera un disparo que limpió las telarañas del arco rival. Corría el minuto 92 y ya las merengues dominaban el marcador, pero eso no pareció ser suficiente.

En el 94’, Toril introdujo otra sustitución y hubo intercambio de cumpleañeras. Salió Møller, que hoy cumple 23 años, e ingresó Ivana, cumpliendo 32. Dos minutos después, en el último suspiro del encuentro, Esther consiguió su doblete y el uno a tres ponía el broche de oro al marcador. Un encuentro de cara y cruz, con victoria y ascenso en la tabla de clasificación, pero con las dudas acerca del estado de salud de Olga Carmona. Desde acá, le deseamos lo mejor y una pronta recuperación.

El Madrid Femenino cierra con triunfo su Fase de Grupos en la Champions

El Real Madrid Femenino cerró en el Alfredo Di Stéfano su camino en la Fase de Grupos de la Champions Femenina. Su rival fue el Kharkiv, de Ucrania, al que ya habían vencido como visitantes, hace dos meses, con marcador de cero a uno. En aquella ocasión, Lorena Navarro se encargó de la anotación.

El encuentro no revestía mayor importancia en cuanto a la clasificación, pues el Madrid ya había logrado el pase a la instancia de cuartos. Sin embargo, para Alberto Toril, en apenas su cuarto partido al frente del equipo, era una oportunidad para seguir calibrando las piezas del rompecabezas.

En la previa, el técnico se refirió a ello: “Estamos tratando de tener una buena identidad en cada partido y estar fuertes mentalmente. Si generas una mentalidad positiva y ganadora en cada momento creas un hábito y te resulta más fácil. Ese es el camino para lograr las victorias y mejorar como equipo”.

También habló del cansancio acumulado: “Teniendo en cuenta que llevamos varias semanas jugando cada tres días, el cansancio es importante, pero vamos gestionando el tema de rotaciones y llegamos bien al partido. Muchas jugadoras quieren tener minutos, hacerlo bien y ganarse su espacio”.

Por su parte, en el mismo marco de la previa, la delantera Nahikari García habló del oponente: “Es un rival muy intenso, con gente rápida arriba y que se cierra atrás. Allí nos pusieron en dificultades y nos costó meter gol, seguro que será un partido complicado. Vienen sin nada que perder y con la intención de terminar bien la Fase de Grupos. Es un partido que nos exigirá, tenemos que enseñar nuestra mejor versión. Queremos acabar con buenas sensaciones esta fase, en la que el trabajo del equipo ha sido muy bueno y con muchas complicaciones que hemos ido superando”.

Toril decidió salir con un once conformado por: Misa, Kenti, Teresa, Peter, Oroz, Asllani, Marta Cardona, Nahikari, Møller, Corredera y Rocío. El entrenador andaluz decidió no hacer demasiadas rotaciones de arranque. Tal vez, buscaba que su núcleo duro, o el que él piensa que puede llegar a serlo, alcance ese nivel que le coloque en una dinámica positiva en el torneo local.

Los primeros minutos mostraron un encuentro con acciones de lado y lado. Marta Cardona, apareciendo como titular por primera vez desde que regresó de su lesión, se mostró muy activa. En contraposición, a Kosovare Asllani le costaba entrar en la dinámica del partido. Todo cambió en el 18’, cuando la sueca intentaba escaparse y sufrió una falta. Teresa Abelleira se encargó del cobro y Peter remató de cabeza. La guardameta ucraniana rechazó el esférico, pero la alemana se encargó de conectarlo nuevamente y abrir el marcador.  

El gol le vino muy bien a las jugadoras del Real Madrid y se mostraban más sueltas en ataque y solventes en defensa. Caroline Møller regateaba constantemente rivales por la banda izquierda llevando mucho peligro. En el 30’, Teresa intentó desde afuera del área y su remate salió afuera por muy poco.

En el 39’, Marta Cardona cayó al borde del área. Del cobro de la falta volvió a encargarse Teresa, tal y como suele hacerlo en todas las acciones a balón parado. En una jugada preparada retrasó el balón para que Maite Oroz se estrenara como goleadora en la temporada con un remate de una potencia tremenda.

Nada más comenzar la segunda mitad, Toril decidió mover el banquillo. Claudia Florentino y Esther González entraron en sustitución de Kosovare Asllani y Rocío Gálvez. Luego, en el 55’, salió Marta Cardona y entró Lorena Navarro, la goleadora del partido de la primera vuelta. En su primera aparición regateó tres rivales en el área y el remate final de Oroz, a punto estuvo de incrementar la cuenta. La jugadora navarra mostraba peligro cada vez que decidía intentar sus disparos de media distancia.

En el 63’, Møller realizó otra gran jugada que por poco no culminó en gol. Caño y regate para encarar la portería contraria, pero sin fortuna en el pase final. Es cierto que el partido se volvía trabado por momentos y a las jugadoras merengues les costaba mantener una continuidad de juego, pero es que tampoco se debe desmerecer a las rivales. Muchas veces se atribuyen los ‘baches’ en el juego a inconsistencias propias, cuando en realidad son dos equipos los que juegan y cada uno intenta hacer lo suyo.

El minuto 70’ trajo los dos últimos cambios de Toril. Entraron Kaci y Athenea en lugar de Møller y Oroz. Más que rotaciones, el entrenador apostó por administrar esfuerzos y repartir minutos entre sus jugadoras, sobre todo, considerando aquellas como Asllani, Cardona y Kaci que vienen de lesiones recientes.

Las ucranianas no se estaban tomando muy bien la derrota. En acciones muy cercanas una de otra, primero Corredera y luego Athenea se vieron envueltas en conatos de trifulca. Ambos casos no pasaron a mayores, pero eran reflejo del estado de ánimo presente en el Di Stéfano.

En el tiempo de descuento, cuando todo parecía que iba a cerrarse como terminó el primer tiempo, Kenti Robles se internó por la banda derecha. Su centro al área fue aprovechado de manera estupenda por Esther para estrenarse como goleadora en el torneo. El marcador final quedaba entonces tres a cero y las merengues cerraban con cuatro victorias y dos derrotas la Fase de Grupos. El próximo lunes el sorteo de cuartos y semifinales para seguir soñando en su primera participación en la competición europea.

La calidad individual desatasca el estreno de Toril con el Madrid Femenino

Después del parón de selecciones y mostrando una nueva cara en el banquillo, a cargo de Alberto Toril, el Real Madrid Femenino se presentó en la Ciudad Deportiva Villarreal. Ambos conjuntos, blancos y amarillos, con la misma imperiosa necesidad de sumar de a tres. El local para salir del fondo de la tabla y el visitante para recuperar el terreno perdido al comienzo de la campaña. El puesto diez de la clasificación está muy lejos de lo mostrado por el Madrid en la temporada pasada, donde se alcanzó el subcampeonato.

El nuevo técnico merengue ya había mostrado en la previa una convocatoria con excelentes noticias. El regreso de las delanteras Kosovare Asllani y Marta Cardona, no podía llegar en mejor momento. No se trataba solo de este encuentro, sino de lo que podía significar su aporte para terminar de certificar la clasificación en la Champions. El primer once de Toril contó con un par de sorpresas. La primera debida a la inclusión de Asllani. No es que no se lo merezca la jugadora sueca, sino que verle de inicio, después de su lesión, era al menos llamativo. La segunda, por la inclusión de Caroline Møller, acostumbrados como estábamos a verle, la mayoría de las veces, como suplente.

Finalmente, la alineación quedó conformada por Misa, Ivana, Olga, Oroz, Lucía, Rocío, Zornoza, Asllani, Esther, Athenea y Møller. No cabía duda de la vocación ofensiva del once escogido, sin embargo, el desarrollo del encuentro no mostraba ese potencial en la pizarra. La propia Asllani fue la primera en ser sustituida junto con Ivana, para dar entrada a Peter y Nahikari cuando transcurrían apenas diez minutos del segundo tiempo. Luego, saldrían Maite Oroz y Lucía, en el 64’, para que ingresaran Teresa y Kenti Robles.

Aunque la calidad individual es más que evidente en este Real Madrid, hubo que esperar hasta las instancias finales del cotejo para presenciar el desenlace. En apenas diez minutos toda la historia cambió. Primero Athenea, en el 79’, a la salida de un córner, consiguió su primer gol oficial con el club. Luego, apareció Esther, en el 88’, para rematar un cobro de falta de su eterna asistente, Claudia Zornoza, y marcar el segundo. En medio de ambas anotaciones, en el 81’, ingresó Aurélie Kaci en lugar de Møller. El Villarreal se lanzó a buscar la igualdad y Misa tuvo que hacer lo suyo para evitarlo.

Toril tiene trabajo por delante, de eso no cabe duda. Sin embargo, es mucho mejor hacerlo desde la victoria, aunque sea contra las colistas del campeonato. No hay tiempo para mucho y, el próximo miércoles, 8/12, toca el turno de la Champions. La cita será en Islandia, contra el Breiðablik, a las 21:00h y la obligación será la misma: ganar o ganar.

El Real Madrid Femenino se reanima y avanza en la Primera Iberdrola

Es por todos conocido que jugar dos veces por semana envuelve un gasto físico importante. Sin embargo, también tiene sus ventajas, sobre todo en el caso del Real Madrid que venía de sufrir un varapalo importante en la Champions. Mientras más pronto haya la oportunidad de redimirse, mucho mejor y así fue en esta ocasión.

La plantilla dio por olvidado el encuentro en París, y continuaron dando pasos importantes en su recuperación en la tabla de posiciones del torneo local. El técnico optó por un once con cinco cambios en relación con el del martes pasado. De inicio salieron Misa, Teresa, Ivana, Olga, Oroz, Esther, Nahikari, Møller, Rocío, Lucía y Zornoza, y la apuesta dio resultados tempraneros.

El partido se les puso de cara cuando, apenas al minuto 3’, Esther González inauguró el marcador por tercer cotejo consecutivo. La andaluza se ha mostrado muy acertada de cara a puerta desde la octava jornada con dos goles contra el Valencia y uno frente al Rayo, que han significado seis puntos. Al filo del descanso, Olga Carmona, con la asistencia, y Caroline Møller con el remate marcaron el gol que daba la tranquilidad.

La segunda parte comenzó con la reacción bética traducida en un gol de Valle, en el 48’, pero la angustia que pudo significar terminó pronto. En el 62’, Eva Llamas fue expulsada por doble amarilla y trece minutos más tarde, Nahikari García se estrenaba como goleadora en partido oficial. Esther no quiso abandonar el protagonismo y consiguió su doblete, el segundo en tres fechas, apenas cuatro minutos después.

A diferencia del encuentro contra el PSG, esta vez Aznar no hizo cambio de cromos al efectuar su primera sustitución, y arriesgó un poco más. Athenea entró por Teresa en el 61’ buscando más verticalidad. Luego, refrescó sus líneas en el 73’ ingresando a Kenti Robles y Lorena Navarro, en lugar de Lucía Rodríguez y Caroline Møller. Finalmente, después de conseguir el cuarto gol, aseguró el resultado retirando a Olga Carmona y Nahikari García, para dar entrada a Corredera y Claudia. Una labor más activa la de Aznar que se extrañó en París.

Faltando aún algunos encuentros para el cierre de la fecha, el Real Madrid ya se encuentra en el noveno lugar de la tabla y el gol average se reduce a menos seis unidades. Cierto es que no era la esperado a estas alturas de la campaña, pero también hay que recordar el cambio radical de la plantilla. Ocho incorporaciones en el mercado veraniego, además de las lesiones en valores importantes de la alineación, no son excusa, pero tampoco poca cosa.

En todo caso, un soplo de aire fresco que toda la afición espera se presente nuevamente el próximo jueves. Ahí el futbol les dará una pronta revancha frente al París Saint-Germain, con la oportunidad de borrar de un plumazo, la penosa imagen mostrada en el partido de ida.

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