Alexander-Arnold silencia el Etihad Stadium

En la decimotercera jornada de la Premier League, Manchester City y Liverpool han empatado a uno en el Etihad Stadium. En un encuentro tremendamente disputado, donde cada equipo tuvo pequeños tramos de dominio.

El City mostró su versión más pragmática

El partido comenzó con el conjunto local acaparando mucha posesión y dominando territorialmente el juego con su presión alta. Mientras que los reds, por su parte, dispusieron un bloque medio en fase defensiva e hicieron lo posible por cortar cualquier progresión por el interior, mientras «mordían» al poseedor. Con este escenario, los primeros minutos se disputaron bajo una altísima intensidad y con gran dinamismo en las circulaciones. Aunque con pocas ocasiones, pese a las pretensiones de ambos. Un remate de cabeza de Darwin, así como un disparo de Foden, tras una presión sobre Alisson, fueron los únicos remates del choque en el primer cuarto de hora.

Tras unos primeros minutos de tanteo, los de Jürgen Klopp dieron un paso hacia delante y desataron el caos en el enfrentamiento. Debido a que asumieron un mayor protagonismo en el juego, aunque todas sus acometidas encontrarían respuesta por parte de los skyblues. En lo que se estaba esbozando como un apasionante ida y vuelta, donde los 22 protagonistas se mantenían al filo del error. El primer tanto de la tarde llegó de la mano de Erling Haaland. Que adelantó al Manchester City tras una gran acción de Nathan Aké, el cual recogió un saque accidentado de Alisson y dribló a varios defensores para habilitar al noruego.

A pesar del gol, el Liverpool mantuvo la iniciativa. Frente a un conjunto Cityzen que no escatimaba esfuerzos en defensa y que se organizó en campo propio pretendiendo taponar cualquier avance por el interior. Asimismo, mantuvo un tímido seguimiento sobre la salida del contrario, a la expectativa de recuperar el cuero y salir jugando desde atrás. En consecuencia, las llegadas se concentraron sobre el área de Ederson, pese a que los de Guardiola mantuvieron intacto su arsenal ofensivo. Ataques posicionales con una salida más académica, contraataques, pases en largo de Ederson, el vigente campeón exploraba todas sus posibilidades. Mientras que los visitantes llevaban a cabo sus ataques sustentándose sobre los jugadores de banda, así como los interiores externalizados que buscaban la superioridad numérica.

Alexander-Arnold salió al rescate de los reds en medio del caos

Los segundos 45 minutos se iniciaron con un cuadro red más decidido a buscar el empate. Pues monopolizó el esférico e intentó atacar el área local profundizando por los costados. Sin embargo, se topó con la resistencia de los celestes, que estaban realizando un buen ejercicio defensivo en área propia. Conforme ambos contendientes fueron enseñando sus cartas para esta segunda mitad, las ocasiones comenzaron a desencadenarse. Además, los anfitriones recuperaron peso con la pelota y la alternancia comenzó a florar. Luis Díaz y Gravenberch entraron del lado scouser, en lo que se preveía como un acoso sobre la meta defendida por Ederson en la última media hora.

Tras el tramo inicial, el encuentro volvió a estar marcado por un intrigante ida y vuelta, donde el Manchester City tuvo su momento de dominio. En el que amenazó en varias ocasiones la meta de Alisson atacando en bloque y de un modo más ortodoxo, con respecto a su propuesta tradicional. Sin embargo, el duelo estaba muy marcado por los vaivenes y las inercias que marcaban algunas ocasiones claras. La tensión y la intensidad eran máximas, mientras el cronómetro seguía su curso.

En medio del torbellino de llegadas que estaba siendo el partido, Alexander-Arnold puso la igualada superando a Ederson, con un disparo raso desde la frontal que entró ajustado al palo. Con el empate, los de Pep Guardiola recuperaron el control del balón e intentaron buscar su segundo gol de un modo pausado y sin asumir excesivos riesgos. Del mismo modo que su adversario tomó una actitud más conservadora, tras el tardío empate, y dosificó su presión abogando por defender más cerca de su área. Aunque no renunció por completó a exprimir su potencial ofensivo minimizando los riesgos ni a ensuciar la salida de pelota del contrario.

Con este resultado, el Manchester City se mantiene momentáneamente líder de la Premier League, con 29 puntos. En su próximo compromiso recibirá al Leipzig en la fase de grupos de la Champions League. Mientras que el Liverpool permanece segundo, con 28 puntos y recibirá al LASK, en la fase de grupos de la Europa League.