El Chelsea resiste y derrota al Brighton

En la decimocuarta jornada de la Premier League, el Chelsea se ha impuesto por 3-2 frente al Brighton. En un duelo disputado a cara de perro, donde los blues supieron adaptarse a cada situación de juego. Frente a un rival que llegaba mermado por el desgaste europeo.

Para el Chelsea, las desgracias no llegaron solas

El partido comenzó con un notorio dominio del conjunto londinense, que desde el primer momento se adueñó de la posesión y trató de aproximarse a la meta de Steele. Gracias a su dinámico juego de pases, donde los extremos estaban ofreciendo mucha ventaja en el uno contra uno. Asimismo, el conjunto dirigido por Roberto de Zerbi salió de la caseta de vestuarios con la intención de presionar alto al contrario. Pero en su intención de influir en la salida de pelota, se estaba viendo netamente superado por un rival tremendamente fluido que iniciaba el juego con el doble pivote escalonado. Pero pese al afán de los locales por desequilibrar por los costados, estos encontraron el camino del gol en una acción de estrategia. Los blues buscaron el segundo palo en un saque de esquina y Colwill peinó al primero para que Enzo marcase a placer.

Pocos minutos después, el equipo de Pochettino puso tierra de por medio. En una nueva acción a balón parado, donde buscaron nuevamente el apoyo en el segundo palo para que el remate llegase en el primero, por parte de Colwill. El gol subió al marcador tras la intervención del «ojo de halcón» y destapó una evidente carencia del Brighton en la defensa de este tipo de jugadas. A raíz del 2-0, el equipo capitalino rebajó su intensidad optando por un plan más conservador que no les expusiese tanto y le permitiese contener sin excesivos apuros la reacción de un rival que ajustó su presión obligando a iniciar el juego en largo. Si bien con el esférico no estaba siendo capaz de perforar la estructura defensiva local, por la ausencia de apoyos que les permitiesen verticalizar.

En consecuencia, los anfitriones siguieron llevando el peso de las ocasiones con acercamientos más superficiales, fruto del ingenio individual. Sin embargo, los visitantes consiguieron recortar distancias gracias a la perspicacia de Buonanotte. Quien en el duelo contra Colwill se pudo fabricar una opción de disparo, que Robert Sánchez no pudo desbaratar. Tras el 2-1, las gaviotas intentaron agitar el avispero manteniendo los marcajes en el primer pase del Chelsea para provocar nerviosismo en su retaguardia. Pero lo que terminó de inflamar el choque fue la expulsión de Gallagher en el descuento de la primera parte, por una falta que le supuso la segunda amarilla. Pues ambos equipos ultimaron sus oportunidades de amenazar la meta opuesta y el juego cayó en una inercia de ida y vuelta momentánea que mantenía las espadas en todo lo alto.

El 3-1 reforzó a los locales pese al sufrimiento final

Los segundos 45 minutos empezaron con el conjunto visitante llevando la iniciativa en el juego. Atesoró un mayor porcentaje de posesión e intentó producir situaciones de remate atacando en estático. Aunque lo cierto es que con el cuero en movimiento no estaba siendo capaz de generar ventajas. Debido a que su fase ofensiva se estaba limitando a duelos constantes de uno contra uno entre su extremo izquierdo y el lateral Disasi. Tanto fue así que su mayor baza para intimidar a Robert Sánchez fueron las jugadas de estrategia. Mientras tanto, el cuadro londinense se ordenó en campo propio, entorno a su portería, al mismo tiempo que mantenía a Jackson más descolgado entre los centrales rivales, como punta de lanza para estirar al bloque y mantener una amenaza al contraataque.

En una de las acciones de transición defensa-ataque, que el equipo de Pochettino se afanaba en mantener para no ser arrinconado, Mudyk fue derribado por Milner en una situación de mano a mano. El colegiado decretó la pena máxima y Enzo no perdonó desde los once metros. Con el cuarto tanto de la tarde, el Brighton se volcó al ataque en busca de un tanto hasta las últimas consecuencias. Pero a pesar de su superioridad numérica, estaba siendo incapaz de derribar la sólida estructura defensiva local. La cual estaba conseguido sofocar cualquier incursión por el interior y le estaba cediendo los carriles para que todo su caudal ofensivo se concentrara por ese cauce.

Pero el cronómetro avanzando y la ansiedad de verse dos goles por detrás, contra un colectivo que estaba en inferioridad, abocó a los seagulls bombardear el área enemiga sin ton ni son. Por mucho que hombres como Mitoma y Joao Pedro tuviesen minutos entrando desde el banquillo. El japonés estaba siendo el principal foco ofensivo de los de Roberto de Zerbi e hizo todo lo posible por proporcionar ventajas a sus compañeros superando a Disasi. Pero detrás del lateral francés se encontraba Goliat. No obstante, Joao Pedro logró incendiar el tiempo de descuento rematando en el primer palo, un córner botado por Milner. Con el 3-2, el conjunto costero apuró sus últimas opciones arrinconando a los capitalinos, pero el oficio de estos y las acertadas intervenciones de Robert Sánchez mantuvieron el marcador.

Con este resultado, el Chelsea asciende a la décima posición, con 19 puntos. Antes de visitar Old Trafford para medirse al Manchester United en la próxima jornada. Mientras que el Brighton cae a la octava posición, con 22 puntos. En su próximo compromiso recibirá al Brentford en la Premier League.

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