En Ferrol se permiten soñar

Lo del Racing de Ferrol no está siendo normal. O al menos no para la población que no conocía a este equipo ya la temporada pasada. El nivel de locura y comunión con su afición es total, y eso se traslada al campo, donde dominan los partidos tanto en A Malata como fuera de ella. En Ferrol se permiten soñar.

Al principio se afrontaba con incredulidad, con un «bueno, ya irán para abajo». No amigos no. El Racing es mucho más que eso. En un fútbol donde predominan los extremos jugando a pierna cambiada en el Racing juegan a pierna natural. Y es que el inicio de temporada de Héber Pena y un Carlos Vicente que ayer, previsiblemente, disputó su último partido con el club no se lo imaginaba ni el más soñador. El primero, cinco goles y cuatro asistencias, pero no es solo eso. Siempre que tiene el balón saca peligro, es desborde, generador de juego y con 33 años parece que la gasolina no se le acaba nunca.

El caso de Carlos Vicente es especial, una evolución progresiva que lo llevan, a sus 24 años, a debutar en Primera División. Y es que el aragonés ha dado un nivel estratosférico desde su llegada a Ferrol. Con goles, regate, fintas… un lujo verle jugar. Se ha ganado a pulso esta oportunidad, y tened por seguro que no va a desaprovecharla.

También hay que hacer mención a Iker Losada. Salió del Celta por la puerta de atrás y en su debut en Segunda está demostrando el perfil de jugador que es. Máximo goleador del equipo, se mueve muy cómodo entre líneas, aprovechando las segundas jugadas o balones que quedan perdidos por la frontal. A sus 22 años está de dulce y en Ferrol esperan que continúe así.

El centro del campo tiene nombre y apellidos. Tanto Jesús Bernal como Josep Señé están destacando sobremanera. Sorprende el caso del primero, pues, pese a ser un perfil creativo, es el mediocentro que más balones recupera de la categoría. Son los que ponen orden. Mención especial se merece Álex López, capitán del club, que pese a sus pocos minutos, siempre que entra al campo lo deja todo por el escudo.

Jon García, el kaiser de A Malata, está siendo de lo mejor en la categoría. El ya veterano central transmite una seguridad y confianza que es muy difícil conseguir. Sobre todo en el juego aéreo, donde no le ganan prácticamente ningún duelo.

También hay que destacar a esa segunda línea. Jugadores con menos minutos (que no suplentes) que te revolucionan un partido al entrar al campo. Hablo de los Manzanara, Cubero, Sabin Merino, Manu Justo, Nacho, un Álvaro Vadillo que empieza a recuperar la sonrisa tras momentos oscuros… Todos ellos se merecen su mención, ya que sin su aportación el Racing no estaría donde está.

Lo de Álvaro Giménez es una segunda juventud. El delantero, máximo goleador de Segunda hace unas temporadas, está de dulce. Lleva 6 goles en todas las competiciones, y, tras un año en el dique seco, está demostrando que Carlos Mouriz no se equivocó al confiar en el.

Habría que mencionar a muchos más, Ander Cantero, Delmás, Moi Delgado, Clemente y David Castro… pero todo esto tiene un nombre y apellidos, Cristóbal Parralo. Lo que ha conseguido el técnico en Ferrol es inolvidable. Ya el ascenso de la temporada pasada lo es. Pero este equipo tiene una energía y una fuerza que no se entendería sin el. Ha trasmitido lo que quiere a sus jugadores a la perfección y, con una plantilla con bastantes cambios, tiene al equipo en puestos de ascenso directo a Primera División.

En Ferrol se permiten soñar, y estoy seguro que cualquier aficionado al fútbol que vea un partido del Racing se sorprenderá.

Vía imagen principal: Racing Club Ferrol

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