OPINIÓN| El problema no es Pellegrini, ni los jugadores, sino la institución

La reciente derrota del Betis por 0-2 ante la SD Éibar ha encendido todas las alarmas (más aún) en Heliópolis. La situación actual en el club verdiblanco es crítica, tras conseguir tan sólo tres puntos de los últimos 18 posibles y dejando una imagen bastante que desear, recordando la nefasta campaña pasada.

La afición ya está harta de ver lo mismo año tras año y con la certeza de que esto no saldrá adelante si desde dentro de la entidad no le ponen ningún remedio. Hartos de ver como en las últimas 15 temporadas su equipo les da cinco de cal y una de arena, recibiendo siempre más tristezas que alegrías. Proyectos que no llegan a ningún puerto, multitud de fichajes que no mejoran lo que hay e infinitos encuentros en los que no tienen identidad alguna.

La notoria falta de actitud, compromiso, concentración y coordinación debe de desaparecer cuanto antes en el equipo de Manuel Pellegrini si no quieren darle otra “temporadita” más a los aficionados. La paciencia ha llegado a su fin y el cambio tiene que ser radical. A lo largo de estos últimos años, el conjunto verdiblanco se ha acomodado en una situación en la que lo habitual es les ganen la mitad de equipos de la clasificación.

Problemas defensivos en los que los datos hablan por sí solos. El Real Betis Balompié ha encajado un total de 312 goles en las últimas seis temporadas (201 partidos). Una cifra que le convierte en el equipo más goleado en las últimas cinco ligas. A esto se le añade el pobre rendimiento de jugadores a los que se les exige muchísimo más como Joaquín, Álex Moreno, Bartra, William Carvalho, Fekir, etc…

La llegada de Pellegrini al banquillo verdiblanco creó muchas ilusiones en los béticos, realizando un buen inicio de liga con nueve puntos de los primeros 15. El buen momento no tardó en diluirse, pues un mes más tarde, el Betis se encuentra en la decimocuarta posición a solo dos puntos de los puestos de descenso.

En la pasada campaña también se vivió una situación parecida en Heliópolis, pero cuando Rubí estaba sobre las cuerdas, siempre sacaba una victoria que le alejaba de la destitución. En este curso, el chileno deberá de revertir la mala racha por la que pasa el club lo más pronto posible si quiere seguir llevando el mando del equipo.

Por otro lado, la afición verdiblanca estalla también contra la directiva a través de las redes sociales, esperando a que se pronuncien y a que se produzca algún cambio que se lleva pidiendo desde hace ya tiempo. La ausencia de público en el estadio ha podido salvar lo que hubiera sido un tremendo abucheo. El próximo choque ante Osasuna puede ser determinante para los distintos cargos de la entidad. Los béticos no aguantan ni una más.

Foto vía: Twitter Real Betis Balompié

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