Opinión| Esta España sí que nos engancha

El blanco nos sienta de maravilla. Los soldados de Luis Enrique son otros cuando lo llevan. Dos partidos, diez goles. Una versión arrolladora y una personalidad tan grande que nos da pequeños destellos de la vieja amiga que se paseaba por los campos de Europa y de todo el mundo. Esta vez nos tocó pasar un duro peaje contra una Croacia siempre combativa que nos tuvo contra las cuerdas en muchos momentos.

El fantasma de los octavos nos volvía a acechar de nuevo en otro campeonato importante. Visto lo visto en la fase de grupos, nadie daba un duro por esta selección ni sus jugadores, los cuales tiraron de orgullo y galones para demostrar el por qué fueron los elegidos y que no fue ninguna casualidad que estuvieran en el verde defendiendo a todo un país.

Después de dos empates en los primeros partidos, el proyecto de Luis Enrique se tambaleaba más que nunca, con un equipo sin alma ni pegada que no acababa de arrancar. En la emblemática Cartuja de Sevilla y bajo el respaldo de un público más que sobresaliente y caluroso, todo hacía indicar que disfrutaríamos a lo grande del ‘trámite’ que suponía a nuestros chicos jugar en un grupo aparentemente sencillo.

Luego despertamos. Un cuestionadísimo Luis Enrique tuvo que sudar la gota gorda para dar con la tecla en el último y decisivo partido. Finalmente, la vestimenta era la clave. Como cuando un superhéroe se pone el traje y se transforma, el equipo mostró una versión que pocas veces habíamos visto, con gran juego de balón y una pegada espectacular.

¿No queríamos goles? Pues toma dos tazas. Cinco a Eslovaquia y cinco a Croacia. Diez tantos que nos permiten obtener la licencia para soñar con esta maravillosa Eurocopa. Contra la selección de Dalic nos hizo falta una agónica prórroga en la que el combinado español sacó la garra que le caracteriza para imponerse a Modric y lograr un merecido pase a cuartos de final.

Suiza es la elegida para este enfrentamiento tras eliminar heroicamente a la favorita Francia en los penaltis. Un épico día de fútbol en el que llegamos a ver la friolera de 14 goles en dos partidos. Fue uno de esos días en los que Florentino volvió a quedar retratado por su teoría de que ‘el fútbol aburre y no interesa’. La lucha y sacrificio de los más humildes es nuestro pan de cada día.

Dos de los partidos más épicos de la historia de la Eurocopa y una selección con una moral por las nubes para afrontar una nueva eliminatoria. Luis Enrique y Morata han recuperado el crédito y la confianza de la afición tras una maravillosa transformación en muy poco tiempo. Esta España sí nos gusta, nos emociona y, sobre todo, nos engancha.

El culebrón Sergio Ramos entra en la recta final

No hay un verano tranquilo en la casa blanca. Tras la decepcionante temporada sin visitar Cibeles y el esperado adiós de Zidane, llega el culebrón Ramos. El capitán blanco lleva meses dando largas al club con su renovación, llenando de dudas tanto al aficionado como a sus compañeros por su incierto futuro.

A pesar de que en el entorno del Real Madrid se veía al camero más fuera que dentro del club la próxima temporada, no se ha llegado a perder la esperanza y se espera que se siga meditando su continuidad en la casa blanca dada su indudable importancia y sacrificio en la entidad. Artífice de la tan ansiada décima Copa de Europa y piedra angular de la era más gloriosa del Real Madrid en su historia, su marcha supondría un duro varapalo en el aspecto defensivo.

Toda esperanza blanca merengue quedó reducida tras la presentación oficial de la nueva equipación del club para la próxima temporada, en la que no hubo rastro alguno del capitán, ni en el vídeo de presentación ni en la tienda oficial, algo que ha hecho sospechar su inminente despedida. Bien es cierto que la llegada de Alaba ha amainado la tormenta, dada su pluralidad en el juego y su enorme calidad. Con él en el campo el Madrid tiene bien asegurada la portería de Courtois.

Pero el culebrón Ramos ha dado una nueva vuelta de tuerca en los últimos días. Según apuntan varios medios, el veterano defensa habría reculado en su tajante decisión de marcharse y estaría dispuesto a bajarse el sueldo un 10% como se propuso en un principio, algo que el futbolista había rechazado terminantemente.

No obstante, la cuerda está demasiado tensa y se teme que en cualquier momento pueda romperse. La relación entre Ramos y Florentino se antoja deteriorada desde hace varios meses, dada la dificultad de ambos para llegar a un acuerdo.

La desagradable situación que se está viviendo con el dinero como gran protagonista puede propiciar la salida de Sergio del club por la puerta de atrás, como ya sucedió en su momento con Cristiano Ronaldo o Casillas.

Podemos estar ante las horas más decisivas de las negociaciones. Unos cruzan los dedos, algunos apoyan su marcha y otros pocos sólo piensan en el Real Madrid del futuro con Mbappé y el nuevo Bernabéu como grandes alicientes.

David Alaba se convierte en nuevo jugador del Real Madrid

Llegan los refuerzos para el Real Madrid. Tras una temporada convulsa empañada por las lesiones y los positivos por COVID, el conjunto blanco ha concluido un decepcionante año sin lograr llevar ningún título a sus vitrinas. Por ello y tras el reciente cese de Zidane, Florentino se ha visto obligado a desviar toda su atención hacia el mercado de fichajes, tanto de jugadores como de técnicos.

El primer refuerzo se ha hecho oficial esta misma tarde. David Alaba ha sido anunciado como nuevo jugador del Real Madrid. El jugador austríaco llegará con un contrato de cinco años, por el que recibirá 12 millones anuales

Sergio Ramos lleva meses dando largas al club con su renovación, la cual deberá resolverse de manera inminente. Más de lo mismo pasa con Rafael Varane, cuyo futuro en el club blanco no está para nada claro. Así pues, con la llegada de Alaba se cierra una herida de grandes dimensiones en lo que se refiere a la zona defensiva.

Y es que no llega un jugador cualquiera. El polivalente jugador procedente del Bayern puede cubrir hasta dos posiciones por si se presentaran problemas de personal como los de esta temporada. Su posición natural es la de defensa, pero puede desempeñar el papel de centrocampista sin ningún problema.

Hemos podido ver esta pluralidad en incontables ocasiones en Múnich, donde ha cumplido con creces. Esta llegada se traduce en un fichaje más que ilusionante para el madridismo. Su pegada también es otra de las grandes cualidades que alimentan esta ilusión. El austríaco ha dejado unos goles de enorme calidad desde larga distancia, algo que lleva tiempo acusando el club merengue, algo que lo enriquece aún más.

De esta manera se abre la veda de este Real Madrid 2021/22, que tendrá el punto de mira de los aficionados tras el fiasco de esta temporada. Se esperan más movimientos en los próximos días, con Kylian Mbappé como la gran ilusión de esta nueva temporada y a la espera de un técnico que esté a las altura de las expectativas, algo que Zidane no ha puesto nada fácil.

La ‘SuperLiga’ española llega a su recta final con una jornada decisiva

Esta Liga arde más que nunca. La recta final del campeonato ha llegado y no hay absolutamente nada decidido aún. En una de las ligas más igualadas de la última década, hasta cuatro equipos han presentado su candidatura para hacerse con el tan ansiado trofeo. Atlético, Real Madrid y Barcelona llevan en la lucha desde septiembre, con más sombras que luces por parte de los dos últimos.

A última hora ha opositado también un heroico Sevilla encabezado por Lopetegui, cuyo objetivo de estar en la próxima edición de la Champions fue cumplido hace ya algunas jornadas. Tras las duras eliminaciones en Europa y Copa del Rey, el cuadro andaluz se ha repuesto y no ha dudado en subirse al barco para luchar por el titulo.

Hasta hace pocos meses, el equipo rojiblanco llegó a tener un colchón de 12 puntos de ventaja sobre merengues y culés. En diciembre ya se acicalaba el rey Neptuno en la capital para una nueva visita después de tantos años de sequía. Craso error dar por muertos a los dos equipos más legendarios de la competición, quienes a principios de año decidieron ponerse el mono de trabajo para acabar con la diferencia colchonera.

De vuelta a la realidad, el Atlético recordó que una Liga hay que sudarla, y que cada partido supondría una final para alcanzar la gloria. Dicho y hecho, a cuatro jornadas del final se presenta un panorama más que atractivo para aquellos que aman el fútbol.

A pesar del evidente desplome físico y mental, el cuadro de Simeone sigue manteniendo el liderato, dado que los de Zidane y Koeman no han sabido aprovechar las innumerables oportunidades que les han brindado los atléticos para arrebatarles el primer puesto. Así pues, sólo tres puntos separan a los cuatro candidatos, una diferencia ridícula teniendo en cuenta lo que se viene encima.

Incluso antes del inicio de la temporada, la jornada 35 ya fue marcada en rojo en el calendario por los cuatro equipos. Viendo el panorama actual, seguramente se hayan quedado sin tinta en el rotulador. El Barcelona recibirá al líder en el Camp Nou, y el Real Madrid al Sevilla en Valdebebas. Casi nada. Una ‘final four’ de la que posiblemente se dejará entrever quién dejará de optar al título y quién lo tendrá al alcance de su mano.

Dos duelos de proporciones épicas que mantendrán a los aficionados en vilo hasta el último minuto. O más bien, hasta el último partido, ya que visto lo visto, esta temporada no deja de sorprender y cualquier despiste puede resultar fulminante. La Liga más apasionante de la última década ha tenido que ser sin público en las gradas, tiene su gracia. La pandemia ocasionada por el coronavirus ha impedido a los aficionados vivir en primera persona esta recta final tan apoteósica, lo que sin duda habría añadido algo más de picante al asunto.

Pocas campañas se recuerdan tan emocionantes como esta. Posiblemente tengamos que remontarnos a la histórica temporada 06/07, la ya conocida como ‘Liga de las remontadas’ para el Real Madrid. En aquella ocasión el título se decantó del lado merengue en la última jornada tras una recta final de infarto. El famoso ‘tamudazo’ impidió a los azulgrana de Ronaldinho y Messi hacerse con el título.

¿Superliga europea? El principal argumento de esta nueva competición era hacer más apasionante y entretenido el fútbol y la respuesta del campeonato doméstico ha sido ejemplar, pues cada partido de cada jornada es una oda al fútbol y un regalo para los aficionados. Está claro que no hace falta salir de España para ver lo bonito de nuestro deporte rey.

Zidane y el Real Madrid caminan de la mano en otra semana fantástica

Zinedine Zidane lo ha vuelto a hacer y ya empieza a ser costumbre. El técnico más alabado y cuestionado a partes iguales ha vuelto a emerger del oscuro pozo en el que llevaba sumido gran parte de la temporada. Parecía cuestión de tiempo que el crack francés acabara por tirar la toalla, pero contra todo pronóstico y pese a la lluvia de críticas, ha conseguido rehacerse una vez más. Esta vez sólo ha conseguido meter al equipo de lleno en la pelea por el título de Liga y unas nuevas semifinales de Champions, casi nada.

La gran mayoría veía a este Real Madrid en el abismo, fuera de su competición fetiche y apartado del campeonato nacional por su eterno rival, el Barcelona. Parecía un escenario más que idílico para los culés, que se frotaban las manos con el chaparrón que se les venía a los blancos encima.

Pero quien conoce al Real Madrid debe saber que jamás se le debe dar por vencido antes de tiempo. Es el primer mandamiento de un club que vuelve a demostrar una vez más que puede anteponerse a cualquier adversidad a pesar de las dificultades que está presentando la plantilla.

Ni las lesiones ni el coronavirus han ayudado al equipo en este tramo decisivo de la temporada. Hazard sigue en sus trece; Ramos se rompió justo antes de la semana clave, Carvajal también estaba descartado y Varane dio positivo justo antes del partido de ida ante el Liverpool. Por tanto, Nacho y Militao tendrían que tomar las riendas de la zona defensiva, obligados a mirar por el retrovisor lo que se les venía encima.

Con una mala suerte interminable y la moral por los suelos, el conjunto blanco volvía a enfrentarse a una semana agónica, la más importante del año. En ella tenía que recibir al Liverpool en Valdebebas en el encuentro de ida de los cuartos de final de la Champions.

Cuatro días después, sin apenas tiempo de recuperación, un Barcelona imparable viajaba a Valdebebas para probar la resistencia blanca en un duelo definitivo por La Liga, con el Atlético mirando de reojo. 96 horas después tendría que viajar a Anfield un equipo con una enorme acumulación de fatiga y con la plantilla en cuadro dadas las ausencias mencionadas anteriormente.

Siete días infernales a la altura de muy pocos equipos. Pero a pesar de todo y contra todos, el Real Madrid dio un golpe de tremendas dimensiones consiguiendo un semipleno. Victoria triunfal ante el Liverpool con un juego que recordaba al Madrid de los viejos tiempos. Un 3-1 que podía servir de aliciente para afrontar los siguientes duelos.

Y vaya si sirvió. Una nueva victoria blanca en uno de los clásicos más épicos que se recuerdan situaban a los merengues a tan sólo un punto del Atlético de Madrid, algo que hace unas semanas parecía inimaginable. Pero en este equipo pocas cosas son imposibles, y se volvió a demostrar en Anfield.

Un tremendo ejercicio de resistencia terminó de dar el pase a semifinales a un conjunto que sale más reforzado que nunca de estos días. Aunque, en este caso, la calma no llega después de la tormenta. Llega el sprint final de la temporada y el cuadro de Zidane tendrá que hacer malabares para dosificar esfuerzos sin volver a alejarse de los títulos.

Una plantilla al límite del agotamiento tendrá que seguir remando prácticamente cada tres días, eliminatoria incluida, para tratar de lograr un doblete que ni el más optimista aficionado habría firmado hace unas semanas. Así es este equipo, así es Zinedine Zidane, quien no sólo se agarra al cargo con más fuerza que nunca, sino que también lanza un claro mensaje a sus detractores. ‘Zizou’ nunca se rinde.

|Opinión| Zidane, está claro que de las rentas no se vive

Hace ya la friolera de 12 años desde que el entonces Real Madrid de Pellegrini caía estrepitosamente ante un modesto Segunda B como el Alcorcón. Esa noche se consumaba una de las páginas más negras de la historia reciente del club. Parecía imposible volver a dar una imagen tan paupérrima como la de aquel día. Unos cuantos entrenadores y Champions después, el equipo vuelve al precipicio.

El conjunto blanco volvió a fracasar de la manera más cruel posible, cayendo nuevamente ante un Segunda B y en dieciseisavos de final. Esta vez el verdugo fue el Alcoyano, que dio una tremenda lección de fútbol y humildad como pocas veces antes se había visto en un terreno de juego. Pero el Madrid no salió al campo con desconocidos chavales del filial para pasar el trámite, no.

Pudimos ver en El Collao la decadencia y dejadez de algunos jugadores que habían sido partícipes de la etapa más gloriosa del club años atrás. Marcelo e Isco reían justo antes de comenzar la prórroga, lo que puede reflejar el penoso rendimiento de ambos desde hace tiempo. Ese pasotismo y desconexión ejemplifican a la perfección lo que le está pasando al Real de ‘Zizou’.

Incluso el técnico merengue reía en la banda con el segundo gol local, ya fuera irónicamente o síntoma del asombro que le producía dicha situación.

Cabizbajo, deambulando por la banda, sin soluciones, sin jugadores a la altura y sin ideas, el técnico francés veía ante sus ojos lo que posiblemente se traduce en un fin de ciclo irreversible, además de dejar escapar de nuevo el único título que le falta en sus vitrinas. Y de qué manera lo dejó marchar.

Con cuatro cambios todavía disponibles en la prórroga, el equipo trató de tirar de orgullo con prácticamente el once habitual en el verde. Un escenario inédito más propio de una broma macabra que de una eliminatoria de Copa del Rey.

Pero ni con esas. El Alcoyano tumbó con todas las de la ley a un negro Real Madrid titular que se deja dos títulos por el camino en seis días, ¿les suena?

Hace tan sólo dos años, el conjunto blanco se daba de baja de Copa, Champions y Liga por la vía rápida, en una semana. Solari, que por aquel entonces dirigía al equipo, fue destituido fulminantemente. ¿Y Zidane?

Florentino ha dejado claro que el francés tiene el privilegio de decidir por sí mismo cuándo y cómo se va, lo cual puede parecer lógico por el increíble palmarés del técnico en el club. Pero quizás no todo se puede justificar con las tres Champions o la media de un título en 19 partidos que hacían intocable a ‘Zizou’.

Todo tiene un límite y anoche en Alcoy el equipo dijo ‘basta’. Un fin de ciclo tanto de entrenador como de varios jugadores que abre una herida de tremendas dimensiones en Valdebebas, donde el aficionado madridista espera decisiones drásticas más pronto que tarde.

Zidane lleva varios meses caminando sobre el alambre, salvando ‘match balls’ al borde de la destitución en varias ocasiones y siempre cuestionado tanto por la prensa como por el aficionado. Él ha dejado bien claro que nunca va a dimitir.

Quizá es momento de que Florentino saque el orgullo por el equipo y tome decisiones con un técnico que tiene la perfecta excusa de ser quien es para seguir al cargo del equipo. Como en Pamplona, como en Elche, como en Málaga y como en Alcoy, se ha visto a un equipo desgastado que no da para más y que pide a gritos un nuevo proyecto.

Igual la planificación de la plantilla tiene algo que ver. La marcha por falta de minutos de Jóvic y Ødegaard, sumadas a las de Reguilón o Kubo no es más que el reflejo de un entrenador que sólo quiere a sus jugadores, los de las tres Champions, que no quiere arriesgar con los jóvenes talentos que venían asombrando y mucho.

Tuvieron que ser un grupo de chavales los que pusieran en su sitio al Madrid y destapara definitivamente unas carencias insalvables. Florentino tendrá que trabajar mucho para devolver a este conjunto donde le corresponde. Para ello hace falta tiempo, decisiones y fichajes. Todo tiene un límite míster, y contigo también.

|Crónica| Osasuna 0-0 R.Madrid: Filomena mete en un lío al Madrid

Salían los jugadores del Real Madrid dirección a Pamplona con muchísimas dificultades, debido al horrible temporal que azota a nuestro país. Quizá este encuentro debió ser aplazado, ya que las intensas nevadas ponían en juego mucho más que los tres puntos para los equipos, más aun para los que debían desplazarse. Finalmente La Liga dio el OK y el encuentro se disputaría con normalidad.

Horas más tarde, en el campo hubo de todo menos eso. Un partido pesado, frío y aburrido no podía acabar de otra manera que en empate sin goles. Filomena ganó a Osasuna y Real Madrid en un día en el que lo más destacado fue el temporal. Muy poco o nada de los visitantes, que se alejan de la cabeza de la Liga, ni tampoco de los locales, que siguen en la zona baja de la tabla.

Alineaciones:

Arrasate apostó por un once bastante ofensivo en el que la única novedad fue la suplencia de Budimir, sustituido por Iñigo Pérez. Así pues, el técnico local apostaba por un 4-1-4-1: Sergio Herrera; Nacho Vidal, Aridane, David García, Juan Cruz; Oier, Moncayola, Roberto Torres, Rubén García, Iñigo Pérez y Calleri.

Por su parte, Zidane decidió devolver la titularidad a un recuperado Eden Hazard, a pesar de las dificultades que esperaba encontrar el terreno de juego. Volvía también Lucas Vázquez a su posición favorita tras la nueva baja de Carvajal. Con un 4-3-3, el Madrid salía así a la gélida Pamplona: Courtois; Lucas, Varane, Ramos, Mendy; Casemiro, Kroos, Modric; Asensio, Hazard y Benzema.

El Partido:

Comenzaba el partido y la nevada en un Sadar prácticamente helado, con gran parte del campo blanco y un juego que se preveía atascado. Y así fue. La primera mitad estuvo marcada por la dificultad de ambos equipos para encontrar portería. Ninguno fue capaz de crear ocasiones claras en los primeros 45 minutos.

El conjunto de ‘Zizou’ llegó a dominar la posesión casi en todo momento, pero se seguía encontrando con el problema que todos conocemos: la falta de pegada. Los merengues no conseguían materializar las llegadas y dejaban abierta la puerta a un Osasuna bastante defensivo.

Terminaba una primera mitad indiferente en la que lo más interesante era la nevada que no dejaba de sacudir Pamplona y que dificultaba aún más el estado del verde. Se preveía una segunda mitad mucho más entretenida en la que el conjunto visitante salió más enchufado.

Parecía cuestión de minutos el gol blanco, que se fue apagando con el paso del tiempo. Sergio Herrera neutralizó la ocasión más clara del partido en botas de Marco Asensio, que apunto estuvo de enchufar un auténtico golazo. Por lo demás, constantes vaivenes de ambos equipos que no desembocaban en nada.

Zidane trató de revertir la situación con Mariano e Isco, pero apenas pasaron de puntillas por el partido. Ni siquiera con Ramos de delantero en los últimos minutos consiguió el Madrid rascar algo positivo del Sdar, donde dejó entrever nuevamente sus carencias. Osasuna tampoco parecía por la labor de abrir la lata, conforme seguramente con un empate que siempre es oro contra un equipo como el Real Madrid.

Filomena volvió a hacer de las suyas y congeló un encuentro en el que la única protagonista fue ella. Un campo impracticable y la imparcialidad de ambos conjuntos concluyeron un reparto de puntos más que justo que mete en un buen lío a los de Zidane. Se alejan de la cabeza y el Barça acecha cada vez más cerca. La Liga se aprieta… por el segundo puesto.

|CRÓNICA| Athletic 2-3 Barça: Messi y Pedri son los Reyes Magos del Barça

Precioso partido de día de Reyes el que se nos venía en la Catedral. Con el roscón todavía en la garganta, vascos y catalanes se enfrentaban en el encuentro atrasado correspondiente a la jornada 2. Un partido que se antojaba precioso y no defraudaría en absoluto al espectador.

Después de un año convulso y difícil, el principal propósito de año nuevo del conjunto culé no era otro que enmendar la situación a base de goles y buen fútbol, y lo de San Mamés pareció ser una prueba de ello. Partido completo de todo el equipo y subida hasta el tercer puesto de La Liga. Aún queda lejos el líder, pero ya empiezan a ver a los de Koeman por el retrovisor.

Alineaciones:

Comenzaba Marcelino su andadura en el conjunto vasco a lo grande, ante un Barcelona necesitado de puntos y que podía ser un trampolín perfecto para devolver al Athletic a los puestos altos de la tabla. Pero apenas hubo diferencias con la alineación a la que Garitano nos tenía acostumbrados. La novedad más destacada fue la vuelta a la titularidad del veterano Raúl García.

Así pues, Marcelino estrenaba su primer once con: Unai Simón; Capa, Unai Núñez, Iñigo Martínez, Yuri; Vesga, Vencedor, De Marcos, Muniain; Williams y Raúl García

Por su parte, Koeman comenzaba el año con una prueba de fuego en San Mamés. La vuelta al once titular de Griezmann era la principal novedad en la pizarra del técnico blaugrana, quien volvió a apostar por la sensación Pedri y Dembelé para acompañar a Messi.

Así salía el Barça a por la victoria en la Catedral: Ter Stegen; Dest, Araújo, Lenglet, Jordi Alba; Busquets, De Jong, Pedri; Dembélé, Messi y Griezmann

El Partido:

Empezó muy fuerte el equipo de Marcelino, como el león que es, mordiendo en la presión y generando peligro. No dio tiempo a algunos a sentarse en el sofá cuando Williams abría la lata a la contra en el minuto tres. Un chut de moral que preveía otro día intranquilo en las filas blaugranas, que veían cómo nuevamente comenzaban por detrás en el marcador.

Pero el cuadro catalán supo administrar bien el duro golpe y logró reponerse, gracias en gran parte a Unai Simón. El guardameta falló estrepitosamente minutos después, cuando un centro sin aparente peligro de Messi se convirtió en una asistencia con fe de De Jong para que Pedri marcara a placer de cabeza.

Con el paso de los minutos el Athletic se iba apagando. El Barcelona empezaba a tener el control del partido y la posesión del balón como manda su ADN. Las ocasiones visitante se sucedían constantemente y obligaban a trabajar duro a Unai para evitar el segundo tanto, que llegaría poco después.

Superado el ecuador de la primera mitad, un magistral taconazo de Pedri dejaba en bandeja la segunda diana visitante a Messi, que con un sutil toque (tras una error en la posición del guardameta) mandaba el balón a la cazuela.

Así, sin comerlo ni beberlo, conseguía el Barcelona dar la vuelta a la tortilla y marcharse al descanso por delante y tranquilo, con el partido controlado y sin apenas sufrimiento.

El guión en la segunda mitad no sería muy distinto. Alguna llegada airada no sirvió para neutralizar la furia blaugrana, que no quitaba el pie del acelerador y quería más todo el rato. Un zapatazo de Messi al travesaño sería la antesala a lo que vendría poco después. El crack argentino conseguiría el doblete tras un fantástico pase dentro del área de Griezmann.

El cuadro vasco añadiría picante al encuentro en sus últimos minutos, cuando un error de Messi propició la contra y el golazo de Muniaín para hacer volver a creer a los leones. Pero no fue suficiente el arreón final para sacar el empate.

Los Reyes Magos fueron Pedri y Messi, quienes volvieron a encontrarse mutuamente para sacar adelante el partido y quienes están demostrando que son una asociación letal en este Barça de Koeman. Una victoria fundamental para reengancharse a la Liga y recortar distancias con el líder, el Atlético del Cholo.

|CRÓNICA| Barça 1-1 Eibar: Descafeinado empate para cerrar un año terrible

Viene como anillo al dedo aludir a la expresión latina ‘annus horribilis’ para describir a este Barça. Uno de los años más tristes que se recuerdan en Can Barça se ha culminado con un triste empate que no hace más que alejar La Liga y agrandar la crisis en la que anda sumida el cuadro blaugrana desde que comenzó este 2020.

El club decidió dar más descanso a Messi y alargar sus vacaciones con respecto a los demás integrantes del club. El argentino fue baja para el último encuentro del año frente al equipo armero y seguramente fue una nefasta decisión por ambas partes.

Un Barça huérfano de líder dio su brazo a torcer nuevamente en casa ante un bravo Eibar que incluso pudo ganar. Aquellos que siguen pensando que los de Koeman juegan mejor sin Messi pueden ir escondiéndose bajo el árbol navideño.

Alineaciones:

Lo que funciona no se toca, o eso pensó Koeman. El técnico neerlandés vio cómo daba con la tecla tácticamente ante el Valladolid, donde decidió probar con tres centrales. El experimento surtió efecto y decidió repetir para este partido. Pero no fue suficiente esta vez y las causas tenían nombre y apellido: Leo Messi y Jordi Alba.

Ambos se quedaron fuera y Koeman volvió a dar un comodín a Junior y Griezmann, los cuales no respondieron ni tampoco se les espera. Por tanto, el Barça salía con: Ter Stegen, Dest, Lenglet, Araújo, Firpo, Pjanic, De Jong, Pedri, Griezmann, Mingueza y Braithwaite.

Por su parte, Mendilibar perdió a dos jugadores fundamentales como son Bryan Gil y Arbilla para este encuentro. Unas bajas muy sensibles para las que el técnico tendría que buscar dos recambios fiables, una tarea nada fácil.

Así salía el cuadro armero en busca del triunfo: Dmitrovic, Pozo, Burgos, Bigas, Soares, Sergio, Diop, Inui, Expósito, Kazdior y Kike García.

El Partido:

Comenzó fuerte el partido el conjunto azulgrana, adueñándose de la posesión y buscando la portería rival constantemente. Se preveía una noche tranquila en Can Barça con Messi como espectador de lujo en las gradas. A los pocos minutos de partido, un claro penalti sobre Araujo parecía comenzar a decantar la balanza.

Pero Braithwaite erró. El delantero no aprovechó la ocasión y su lanzamiento ni siquiera fue entre los tres palos. Fue entonces cuando probablemente más se echó en falta a Leo. Sin embargo, los locales siguieron intentando buscar el gol con unos buenos minutos.

Se le negaba la portería a Braithwaite, que marcó minutos después de su fallo en un intento de redimirse, pero en fuera de juego. No encontraba la manera un Barça que con el paso de los minutos se iba apagando tras verse falto de ideas. Se llegaba así al final de una primera mitad en la que el conjunto armero apenas tuvo protagonismo.

Mendilibar olió la sangre y la debilidad culé y optó por un equipo más ofensivo de cara a la segunda mitad, en la que vimos más de lo mismo. Un Barça cada vez más apagado seguía monopolizando la posesión, pero faltaba claridad en ataque. El Eibar aprovecharía esas dudas en un error clamoroso de Araujo que cazó Kike García para hacer el primero.

Volvían los fantasmas al Camp Nou, esos que nunca se han terminado de ir. Tocaba volver a remar en casa por tercer partido consecutivo. No tardó en reaccionar el Barça, que a través de Dembelé conseguía el empate pocos minutos después.

No fue suficiente la arenga local final para maquillar otro partido horrible del equipo, que ve cómo se aleja cada vez más de La Liga. El gesto negador y desesperado de Messi al final del encuentro plasmó el sentimiento de una afición que despide a siete puntos del líder uno de los años más desastrosos que se recuerda en la historia moderna de su club.

Rodrygo sufre la exigencia de un calendario infernal: tres meses K.O

Que la acumulación de partidos iba a traer más problemas que ventajas era un secreto a voces, y el jugador brasileño lo vivió en primera persona el pasado encuentro ante el Granada. Los equipos están teniendo que apretarse el cinturón más de lo necesario, teniendo que jugar dos partidos cada semana debido a la dura exigencia del calendario que se nos presenta esta temporada.

Ni los mejores preparadores físicos pueden hacer milagros para evitar lo evidente: las lesiones. La acumulación de partidos empieza a hacer mella en los titulares, que se ven obligados a incrementar su esfuerzo para estar al 100% en cada encuentro. Se están jugando como mínimo dos partidos por semana.

El futbolista del Real Madrid ha sido uno de los primeros en acusar la fatiga muscular. El pasado miércoles frente al Granada sus piernas dijeron basta. En el ecuador de la primera mitad y tras una carrera de fondo frente a Foulquier, Rodrygo sintió el pinchazo y pidió el cambio inmediatamente.

Él mejor que nadie sabía lo que le pasaba. La repetición no nos mostraba una entrada del primero al segundo, por lo que se temió lo peor. Una mala pisada fortuita desencadenó el peor final posible para el brasileño. Desolado y con las manos en la cabeza, el jugador abandonaba en camilla el verde de Valdebebas.

En el día de hoy, el club ha confirmado los malos presagios mediante un parte médico. El delantero sufre una lesión muscular con afectación del tendón en el bíceps femoral, lo que se traduce en 90 días de baja aproximadamente. Un golpe durísimo en su mejor momento deportivo que lo mantendrá alejado del césped bastantes partidos.

Rodrygo venía siendo indiscutible para Zidane en las últimas jornadas. La reciente nueva lesión de Hazard abrió una puerta a la titularidad para delantero, cuya presencia había sido muy discutida para el entrenador tras la vuelta de Eden.

Se perderá por tanto un tramo decisivo para la temporada blanca, aunque no la más crítica. Se le descarta casi por completo para la eliminatoria de Champions frente a la Atalanta, un duelo crucial por el que pasan la mayor parte de las aspiraciones blancas esta campaña.

Por tanto, no será como mínimo hasta el mes de marzo cuando podamos volver a ver al brasileño tocando balón de nuevo. Para los más optimistas, es posible que Rodrygo pueda volver a unirse al elenco justo a tiempo para afrontar el tramo más crítico del curso.

Florentino Pérez, en la Asamblea: »La reforma del fútbol no debe esperar»

Estas palabras del presidente del Real Madrid hicieron saltar las alarmas en el día de ayer entre los fieles a la Liga española. En la Asamblea de Socios del conjunto blanco se abordó la actualidad del club, así como la votación para aprobar las cuentas del curso entre otras cosas.

Por primera vez en la historia, esta reunión extraordinaria se celebró de forma telemática. Los 14 directivos del club se reunieron de manera presencial mientras que los socios llamados lo hacían telemáticamente desde sus domicilios. La situación que vivimos hace que este tipo de situaciones estén más que normalizadas hoy en día.

Entretanto, el presidente habló. Y vaya si habló. Un Florentino como nunca antes habíamos visto no se cortó y dio su opinión sobre los temas más espinosos que nos abordan estos días. Desde la polémica aplicación del VAR hasta una posible Superliga en un futuro próximo.

Empezó su discurso Florentino hablando sobre la actualidad del fútbol y la pandemia. «Nada volverá a ser como antes. La pandemia nos debe hacer más competitivos. Hay que innovar, buscar fórmulas para que el fútbol siga siendo atractivo».

¿Son esas fórmulas que ora el presidente un guiño a la Superliga? No es para nada de extrañar, ya que Bartomeu también promulgó su apoyo a esta enigmática competición cuando dimitió como presidente blaugrana.

»Necesita un nuevo impulso y ahí estará el Real Madrid. Todo el mundo aboga por la reforma del panorama competitivo mundial». Con estas arcanas palabras daba por zanjado este asunto, aunque no para los medios de comunicación, que no tardaron en hacer saltar las alarmas.

Se aprobaron también los presupuestos de cara a la temporada que viene, el cual será de 617 millones. Se ha previsto una pérdida de aproximadamente 70 millones de euros con respecto a la pasada campaña.

En el turno de intervención del socio llegó la segunda declaración polémica del mandatario. El aficionado requería que »el club se expresara de manera contundente y firme sobre la realización televisiva y las imágenes que recibe al VAR».

La inesperada respuesta de Florentino arrojó una daga metafórica a Javier Tebas y a la realización televisiva con respecto a su equipo. »En la televisión hay veces que no repiten jugadas que son muy importantes. Es un clamor popular el diferente trato que nos hacen al Real Madrid y al resto de equipos».

Con estas palabras el máximo dirigente no hacía más que avivar el incendio que había comenzado minutos antes. Unas declaraciones muy polémicas que no estuvieron exentas de respuestas. El presidente de la Liga no se hizo de rogar y respondió contundentemente a través de las redes sociales.

 «Si no le gustan las emisiones que ponga RMTV, seguro que son más ‘objetivas’». También aludió al desconocimiento del presidente en referencia a la Superliga. «Creo que el presidente anda muy despistado con el tema de la Superliga, deben informarle mejor». Unas declaraciones que bien pueden suponer el inicio de una guerra entre mandamases que no beneficia a nadie.

Pérez concluyó su polémico discurso aludiendo al malestar del club con el trato recibido hacia el equipo por parte de algunos medios de comunicación. Una Asamblea que pasará a la historia por estas declaraciones más que por los números.

|CRÓNICA| Atlético 3-1 Elche: Victoria rojiblanca con suspense

El Atlético de Madrid ha conseguido imponerse con un toque de intriga en el Wanda Metropolitano. El conjunto de Simeone recibía a un Elche en la mitad baja de la tabla con urgente necesidad de puntuar. Pero no fue suficiente la valentía de los de Jorge Almirón para tumbar al líder, que sale todavía más líder de este encuentro y pensando en el encuentro más crucial de la Liga frente a su inmediata perseguidora, la Real de Imanol.

Alineaciones:

El Cholo no se escondió. Tras el descanso de su artillería más pesada en el encuentro de Copa del Rey era el momento de ir a por el partido y evitar sustos tras el descalabro en el derbi madrileño. Se esperaba un once más reservado mirando de reojo al Reale Arena, pero Simeone no estaba para disgustos y sacó a su once de gala con el habitual 4-4-2: Oblak; Trippier, Savic, Hermoso, Lodi; Lemar, Koke, Llorente, Carrasco; Joao Félix, Luis Suárez.

Almirón decidió cambiar su pizarra con respecto al partido en Granada, en el que nada le funcionó y consumó una nueva derrota. Así pues, con dos delanteros probablemente buscaba el incremento de ocasiones y gol, lo que le viene faltando en las últimas jornadas. También con un 4-4-2, el Elche buscaba la sorpresa con: Badía; Josema, Barragán, John, Verdú; Josan, Fidel, Marcone, Raúl Guti; Tete Morente, Lucas Boyé.

El Partido:

Rodaba la pelota en Madrid en un día frío, nublado y húmedo, pero en el que no faltaría el buen fútbol. No dio tiempo a pestañear cuando el colegiado señaló penalti favorable al cuadro local. El contacto parecía evidente, pero el VAR echó un capote al Elche señalando un anterior fuera de juego.

A raíz de ahí, un Atlético gris, confuso y sin claridad no conseguía traspasar la barrera de un cuadro visitante que empezó muy serio y ordenado el encuentro. Edgar repelió la única ocasión clara de la primera mitad de las botas de Llorente, cuyo potente disparo desde la frontal fue repelido por el guardameta.

Se llegaba al final de la primera mitad con malas sensaciones atléticas, que no encontraba la manera de meter mano al cuadro de Almirón. Hasta que ‘El Pistolero’ Suárez dijo basta. Un centro sin aparente peligro de Trippier se hizo bueno con la aparición del delantero, que persiguió esa pelota hasta acariciarla lo justo para despistar a Edgar y colarse por su derecha. Sobre la bocina respiraban los del Cholo gracias a su delantero.

La segunda mitad fue completamente distinta. El cuadro madrileño no quería más despistes y salió dominador, manteniendo la posesión y con más claridad en ataque. El Elche por el contrario se encomendaba a los contragolpes tras haber hecho dos cambios defensivos al descanso.

A la hora de partido, Suárez volvió a aparecer para aumentar la ventaja en un centro raso al segundo palo de Carrasco. Ahí apareció de puro nueve el uruguayo para marcar su doblete. El partido parecía encarrilado y el Cholo respiraba en la banda.

Pero una inesperada jugada ensayada visitante en un córner propició el gol de Boyé que acortaría distancias y volvería a meter de lleno al Elche en el encuentro. Volvía la pesadilla rojiblanca, que no conseguía rematar el partido.

Algunas tímidas llegadas visitantes y un paradón de Oblak evitaron un mal mayor para el líder, que se vio apurado en los últimos minutos y pudo poner en peligro los tres puntos.

Un penalti más que discutido a Diego Costa puso el definitivo 3-1 en el marcador y la vuelta a la senda de la victoria del combinado de Simeone, que vuelve a ver la luz después del duro mazazo recibido la pasada semana en Valdebebas. Allí vio cómo le recortaba puntos el Real Madrid y la Real Sociedad.

Aún así, los colchoneros se han repuesto rápido y han conseguido una dura y trabajada victoria ante un Elche valiente que probablemente mereció algo más. Tendrán que seguir remando los de Almirón para conseguir la victoria que los aleje de la zona baja de la tabla.

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